Aceite contra la envidia

La envidia es un sentimiento bastante más común de lo que pudiera parecer a primera vista y tiene lugar no sólo entre vecinos que apenas se saludan, sino entre personas muy próximas como son los hermanos e, incluso, la propia pareja.
El aceite cuya receta se da a continuación tiene dos propósitos: por un lado, pro­teger a la persona envidiada de los efectos que pudieran ocasionarle los sentimientos negativos del envidioso y, por otro, calmar a la persona que sufre de envidia hacién­dola sentir más valiosa, mucho más atractiva, mejor consigo misma, a fin de que deje de envidiar.

Objetos necesarios

Un cuarto de litro de aceite de girasol
Una cucharadita de hojas de ruda

Ritual

• Agregar la ruda al aceite, agitar y dejar reposar una semana antes de usar.
• Cuando se vaya a tener un encuentro con alguien envidioso, primero habrá que ungirse las sienes y la nuca con el pulgar mojado en aceite, al tiempo que se recita la primera jaculatoria.
• Si es posible, poner con el pulgar un poco de aceite en la silla que vaya a uti­lizar la persona envidiosa diciendo la segunda jaculatoria. Es mejor pasarlo por la parte inferior del asiento para que no manche la ropa. Si se tratara de una compañera de trabajo, por ejemplo, se pasar el aceite en el lápiz o en el bolígrafo que vaya a utilizar.
Téngase en cuenta que una mayor cantidad de aceite no potenciará más los efec­tos, de manera que conviene ser prudente y utilizar lo menos posible.

Jaculatoria 1

Por el poder de la ruda
¡fuera la envidia!
Dios me ayuda.

Jaculatoria 2

Todo puedes conseguir
sin lugar al que mirar.
No hay nadie a quien envidiar.

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