Sin embargo, en lugar de mirar para adentro, Virgo prefiere asesorarse por medio de sus amistades y conocidos, pero descuida un poco la causa fundamental de sus gastos: su profunda e incesante inquietud.
Por lo general Virgo necesita de un plan que le presente un banco o una persona metida en el mundo de la economía para así obligarse a hacer algo con su dinero. Su mente despierta le dice que de lo contrario acabará por fundírselo todo y que jamás llegará a nada. Pero él solo no puede, necesita del mundo de afuera para comprometerse y así llegar algún día a poseer algo concreto.
El comercio es un buen campo para Virgo. La verdad es que sabe comprar y vender como pocos. Su honestidad y aparente seguridad le dan muchos puntos al respecto. Una buena estrategia económica para Virgo es invertir en bienes inmuebles, alquilar lo que compra y a la vez pagarlo con la renta que obtiene. Pero puede que la envergadura de este plan le sobrepase. A Virgo le cuesta dar pasos de gigante, y aún más si no se siente respaldado por algún tipo de entidad o asesorador.
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