- Estar dispuesto a formar equipo. A Virgo no le vale eso de «sálvese quien pueda».
- Admitir que a la hora de hacer la cosas con detalle, orden y método, ante Virgo hay que quitarse el sombrero.
- Estar pendiente de lo que necesita, pues para él -o ella- resulta importante tener cubierta la retaguardia.
- Ser capaz de echarle una mano -igual que hace Virgo a menudo- sin echar cuentas ni mirar el reloj.
- Hablar lo que se va a hacer sin entrar en disputas o desagradables controversias.
- Adaptarse con estoicismo a su metodología. Aunque ésta carezca de globalidad, lo cierto es que en detalle, será buena.
- Ser consciente de que cada uno tiene una responsabilidad que asumir. Virgo no soporta que le dejen en la estacada a última hora ni que se deje el trabajo mal acabado para que sea él quien lo remate.
- No descuidar el trato al público ni la presentación de un producto. Para Virgo una imagen vale más que mil palabras.
- Evitar andarse por las ramas. Virgo, ante todo, desea ser práctico.
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