Claro que todo esto tiene siempre que ir acompañado o precedido por una suculenta comida. Ni que decir tiene que lo que le gusta al pueblo, le va bien a Tauro. De ahí que a lo que se concede el nombre de género chico, sea su plato predilecto a la hora de ir al teatro. Las cosas serias y trascendentes no van bien con este signo. El teatro de variedades y a lo sumo las zarzuelas son el plato fuerte.
Pero además de los clásicos populares, hay nativos Tauro con una sensibilidad sin igual a la hora de sentir y expresar el canto de la vida. Éstos disfrutarán enormemente escuchando música de cámara o las dulces voces de un coro de infantes.
Toda persona de este signo siente una particular atracción y respeto por la tradición. Unos lo experimentan a través de las fiestas y otros a través de la religión. Visitar los lugares mágicos del planeta y hacer ofrendas a la Madre tierra por medio de antiguos rituales, no sólo entretendrán al nativo de este signo, sino que le ayudarán a encontrar su camino.
El contacto con la tierra y las plantas también agrada mucho a los nativos del signo. No es extraño que la jardinería sea uno de sus hobbies favoritos. La alfarería, la cerámica o el modelado en barro también suelen gustarle, al ser artes que trabajan con tierras, arcillas, pigmentos y otros materiales de la madre naturaleza.
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