Las fuerzas opuestas de la mente

Lo que queremos y lo que debemos hacer

Lo que debemos hacer, esto es, la conciencia, es una estructura social, formada por las ideas y creencias adquiridas durante nuestro desarrollo, y que los medios de comunicación, el gobierno, los amigos y la familia siguen alimentando luego. El conflicto entre las necesidades de las personas y de la sociedad es tan antiguo como el mundo, y no es fácil resolverlo. Es inevitable llegar a algún grado de compromiso.

Pero esto no significa que las normas sociales sean siempre válidas. Cuando nuestro sentido moral es demasiado duro y severo, quizá como consecuencia del trato restrictivo o represivo de nuestros padres, debemos reexaminar toda nuestra educación. Pero en cualquier caso es necesario enfrentar el conflicto, lo que exige dar cierta expresión a los impulsos naturales en la vida consciente. Por supuesto, esto no significa matar realmente a nuestra madre, sino investigar los sentimientos negativos que abrigamos hacia ella. Esto se puede hacer dentro del contexto de los sueños.

Lo que somos y lo que podríamos ser

Jung sostenía que existe un conflicto entre lo que somos y la totalidad de nuestro potencial humano, lo que podríamos ser. Pensaba que nuestra conciencia (el superyó) es la voz de una sabiduría interior que nos conduce a un estado superior de integridad. Por ello, es el propio conflicto lo que mantiene viva la conciencia en la mente.

Los conflictos no sólo ocurren entre las normas sociales y la sabiduría interior, sino también entre el yo consciente y la personalidad totalmente desarrollada e integrada. Jung afirmaba que la mejor manera de resolver estos conflictos es aceptar nuestro destino. Pero no creía que el destino fuera una fatalidad sobre la que no poseemos ningún control, sino el plan que nos reserva la naturaleza. Parece que este plan está integrado en nuestra conformación personal, y que cuando lo aceptamos es cuando experimentamos la mayor sensación posible de satisfacción.

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Hechizos y brujerías

hechizos de la mente
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