Otra parte del cuerpo que se debe de tener en cuenta a la hora de estudiar a Sagitario es la cintura escapular y los hombros. Tan grande es el desarrollo de las caderas de Sagitario que por lo general suele ir en detrimento de un sano o un fuerte desarrollo de los hombros. Es bastante común que el nativo de este signo muestre hombros cargados, dolores articulares en las cervicales, asi como falta de gracia en el movimiento de hombros y brazos. Esta no es una zona primordial del signo, sino una deficitaria que debe de ser potenciada de alguna manera para alcanzar así un mayor equilibrio corporal. El ejemplo del bailarín Sagitario, actividad que suele agradar bastante a este nativo, basa todo su arte en la fuerza de las piernas que no cesan de hacer demostraciones de salto y de flexión que causan sensación. Sin embargo, el movimiento de brazos suele ser más bien escaso y torpe y está falto de gracia.
A nivel interno, el órgano más importante para Sagitario es como ya se ha mencionado el hígado.
Es un centro de acumulación de energía rápida, es decir, siempre dispuesta a saltar al torrente sanguíneo. Sagitario tiende a hacer un uso excesivo de este tipo de reservas, aunque, también hay que decirlo, sabe descansar y reponerse mejor que ningún otro signo del Zodiaco. Por lo general las hepatitis y otras enfermedades hepáticas no afectan a menudo a este nativo, que está acostumbrado a vivir a costa de la energía rápida que de inmediato transforma en movimiento. Pero sí hay que decir que los hijos de Júpiter manifiestan grandes estragos cuando han de desarrollar esfuerzos continuados en los que el cuerpo ha de habituarse a funcionar en un estado menos pletórico del que acostumbra el Centauro.
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