Esa incansable búsqueda de la verdad incita a pensar que la experiencia cotidiana no satisface lo más mínimo a Sagitario. La ilusión y el entusiasmo han de permanecer vivos en todo cuanto el nativo de este signo haga en la vida. Seguramente su destino le conduzca a darse cuenta de que no necesita del mundo exterior para renovar su energía vital. De esta manera ya no le importará tener que cambiar ni de lugar ni de rutina, será pues un espíritu puro que pueda llegar a prescindir del desagradable mundo material.
La fuerza espiritual de Sagitario no tiene igual. Sus nobles sentimientos, su honestidad y franqueza pueden ser de gran ayuda para los demás. El amor o una misión social o espiritual muy elevada es lo único que podría frenar su incesante atracción por lo lejano.
Volver a Sagitario
Volver a Signos de Zodíaco




