La magia y la salud
Los rituales de magia no están reñidos en absoluto con la medicina; son su complemento. Si alguien pretendiera hacer uso de ellos como reemplazo del médico, estaría cometiendo un grave error al mismo tiempo que estaría despreciando el trabajo y la investigación de los magos de la antigüedad, cuyos conocimientos han sido la base de nuestra actual farmacopea.
Ante una dolencia, lo primero que hay que hacer es un diagnóstico y el segundo paso es seguir las indicaciones del especialista. La magia es, en este caso, una forma de hablar con nuestro organismo para ordenarle que ponga en marcha sus mecanismos naturales de curación.
Hay muchos rituales destinados a tener el cuerpo en las mejores condiciones, que están más orientados a prevenir que a curar.
Es importante llevarlos a cabo no sólo porque nos preservarán de caer enfermos, sino también porque, en caso de que se presentara alguna dolencia, la curación sería mucho más rápida gracias a la conexión entre el cuerpo y la mente que esos rituales ya habrán establecido.




