Ritual para aliviar ataques de agorafobia

El ritmo de vida que se lleva en las ciudades, las múltiples presiones a que diariamente nos vemos sometidos, a veces determinan que algunas personas sufran trastornos psicológicos que les impiden llevar una vida normal, feliz y plena. En esos casos, lo adecuado es visitar a un psicólogo, encontrar el origen de la perturbación y seguir el adecuado tratamiento para superar el trastorno.
Uno de estos problemas psicológicos es la agorafobia: la angustia que sobreviene en lugares de los que resulta imposible salir rápidamente u obtener ayuda.
Es un trastorno más común en mujeres que en hombres y, por lo general, suele presentarse acompañada de diversos síntomas: palpitaciones, sudoración, temblor, sensación de ahogo, náuseas, mareos, miedo a perder el control, miedo a morir, sofocos, etc.
La agorafobia limita mucho la vida de quien la sufre y engendra situaciones muy angustiosas; desde la imposibilidad de llevar los niños al colegio, ir de compras o al cine, hasta la de desarrollar cualquier empleo que implique tener que viajar en metro o en autobús.
Este ritual es adecuado para toda persona que sufra este problema ya que, realizándolo, se minimizarán los síntomas. Sin embargo, esto no quiere decir que el ritual pueda reemplazar una terapia adecuada; sólo ayudará a que la recuperación sea más rápida.
OBJETOS NECESARIOS
Una vela blanca - Una piedra blanca - Un trozo de paño verde, de 10 x 10 cm Una hoja de laurel - Una figa (ver dibujo) - Hilo - Aguja
Ritual
• Encender la vela blanca.
• Poner en el centro de la tela la piedra, la hoja de laurel y la figa.
• Hacer con el paño un paquete y coser sus bordes.
• Recitar la oración.
Cada vez que se deba salir a la calle, llevar el paquete a modo de protección. Si se siente algún síntoma, coger la bolsita con la mano derecha y repetir la oración.

Oración
Nada hay ajeno a mí,
nada tengo que temer.
Soy parte del todo,
el todo es parte de mí.
La fuerza de los Tres Reinos me protege.