La inseguridad en sí mismo seguramente sea la causante de dicho comportamiento que no cesa de confundir a propios y a extraños, aumentando muchas veces las distancias entre las personas. Piscis debe de luchar por encontrar su sitio dentro de un margen social. Ayudar a los demás está muy bien, pero es imprescindible que el individuo se afiance para poder ofrecer un sólido punto de apoyo a aquellos que lo precisen.
Hay algo sumamente delicado que prevalece sobre el gran surtido de impresiones que aporta el nativo de este signo con su presencia. Piscis da la sensación de tener algún tipo de conflicto personal que necesita ser redimido a toda costa. Por lo general Piscis suele atraer hacia sí personas que a su vez necesitan proteger y cuidar a los demás o viceversa, es decir, en lugar de protección y cuidado Piscis puede ofrecer una increíble cantidad de ternura y atenciones a los demás.
Volver a Piscis
Volver a Signos de Zodíaco




