El día 24 de junio, expon al Sol todos los cristales de cuarzo que tengas. Deja que los minerales se impregnen de energía hasta el atardecer.
Retíralos en el crepúsculo y cúbrelos 10 minutos con una prenda de ropa.
Ponte esa prenda y túmbate en un lugar oscuro y confortable. Si tienes varios cristales de cuarzo, colócalos en la línea que va desde tu frente, plexo solar, ombligo, bajo vientre, rodillas y pies.
Si solo dispones de un cristal, sitúalo en el lugar de tu cuerpo que desees sanar.
Relájate y respira profundamente mientras sientes cómo la energía de los cuarzos se traspasa a tu cuerpo.
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