El tordo

Este pequeño pájaro, de la misma familia que el mirlo, se llama así debido al color de su plumaje.
También las caballerías que muestran un pelo mezclado de negro y blanco reciben el nombre de «tordos» o «tordas»; por ejemplo, un caballo tordo o una mula torda. El tordo presenta pequeñas manchas marrones salpicando su plumaje blanco, mientras que sus alas son del todo marrones.
El ruidoso canto de este pájaro, especialmente del tordo que encontramos en toda Europa, se parece al del mirlo, del cual se distingue por el hecho de que le gusta repetir varias veces diferentes motivos.
Si en algunos países de Europa suele decirse «borracho como un tordo» es sencillamente porque este pequeño pájaro de 20 o 22 centímetros adora la uva, de la cual se atiborra en la época de la vendimia, justo antes de migrar hacia las regiones de Europa meridional o hacia África del Norte.
Mitos y leyendas
Desde tiempos inmemoriales, en todo el bosque europeo es sabido que oír el canto del tordo anuncia lluvia. Así, este pequeño pájaro familiar representó un gran papel augural para nuestros no tan lejanos antepasados.
Incluso se creía que era signo de longevidad y que al comerlo se tenía una vida más larga. Su canto timbrado, tan distintivo y melodioso, impresionó mucho la imaginación de los hombres y mujeres de la Edad Media. Hasta tal punto fue así, que creyeron reconocer en él el canto del pájaro del Paraíso, anunciador de la Buena Nueva de los cristianos.




