La lavandera blanca

hechizos

Las lavanderas, junto con las bisbitas, pertenecen a un mismo grupo de pequeños pájaros rurales que pueblan la vieja Europa.

La lavandera blanca también recibe el nombre de «aguzanieves». El apelativo de «lavandera» se lo ha ganado a pulso, pues vive prácticamente en las corrientes de los ríos, donde se la encuentra siempre saltando entre los cantos que sobresalen del agua a la busca de algún insecto. Por otro lado, la palabra «aguzanieves» parece proceder del latín avice («avecilla») y del castellano «nieve». Asimismo, este pájaro aprecia particularmente la compañía de los rebaños.

Existen tres especies: la lavandera blanca (cuya blancura le sirve para confundirse con la nieve), la lavandera boyera (que es la que acompaña a los bueyes) y la lavandera cascadeña (que es la que frecuenta las cascadas y las aguas torrenciales).

Mitos y creencias
Atributo de Afrodita en la mitología griega, la lavandera era una representación de los encantamientos, hechizos y brebajes de amor. Pero, además, era, sobre todo, amiga y compañera de los pastores y de los carreteros y boyeros, que veían en ella un espíritu protector para sus rebaños.

Por eso prohibieron matarla, para evitar el peligro de que volviera una maldición echada sobre sus reses. Además, muchas leyendas y supersticiones se relacionan con el hecho de que menee la cola cuando busca alimento. Una de ellas cuenta que quien vea un aguzanieves menear la cola cerca de su casa durante el mes de mayo, estará muy enamorado antes de final del año.