El estornino

hechizos

Forma parte de la gran familia de los paseriformes y es uno de los primeros pájaros que oímos cantar casi a voz en grito, con el pico abierto de par en par, en las lindes de la primavera, a finales de febrero o a principios de marzo, período durante el cual vuelve espontáneamente a su lugar de reproducción. Le gusta anidar en los huecos de los troncos de los árboles, e incluso en las cavidades de las paredes. Allí, el macho y la hembra se reúnen durante aproximadamente un mes para confeccionar un nido de ramitas y ocuparse de su nidada.

Su nombre es una castellanización del diminutivo latino de sturnus, término con que aludían los romanos a este pájaro. Se le domestica fácilmente y aprende pronto a reproducir los sonidos que se le enseñan. Muy abundante en los países mediterráneos, el estornino negro también es conocido con el nombre de «tordo». El estornino pinto, negruzco con manchas blancas, es el representado en nuestra lámina, y su colorido varía en función del sexo, la edad y la estación del año.

Mitos y leyendas

Una vez más, por una asociación de ideas se ha dicho a veces que ser como un estornino equivale a ser un cabeza de chorlito, tal vez porque este pájaro de vuelo rápido y entrecortado da la impresión de no saber hacia dónde va, lo que, evidentemente, no es cierto.

Sin embargo, es, sobre todo, su afición inmoderada por cantar, y a veces sus dotes de imitador, los que le han dado la fama de mensajero o de hechicero. En efecto, antiguamente se creía que era capaz de pronunciar encantamientos.