El Loto

El loto, flor mística, flor erótica, flor divina, flor de amor, es representación del alma y del corazón, los bienes más preciados del hombre.

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Loto

A los egipcios les gustaban las flores, las plantas y los árboles. En el antiguo Egipto se vivía rodeado de flores, se regalaban con frecuencia y, por supuesto, se ofrecían a los muertos. Junto con el aciano, la amapola, el crisantemo, el lirio, el jazmín, la malva, la mandrágora, la espuela de caballero y el nenúfar, ocupaba el loto azul o blanco un lugar de importancia, incluso el lugar de honor, la más bella de las ninfas, la flor sagrada, en el seno de la cual, según cuenta la leyenda mítica egipcia, nació Nekheb-Kau, la gran serpiente original e inmortal, que reunía todos los ka o energías vitales de la Tierra y que, evidentemente, vivía con el nombre de Nun, el Océano primordial de donde surgió toda vida.

Según otra leyenda mítica egipcia, gracias al loto el Sol renacía cada mañana y empezaba su curso. Por eso, coger una flor de loto sin estar capacitado para ello le hacía a uno merecedor de los peores castigos. Esta flor sagrada que, cada mañana, al abrir sus pétalos devolvía la vida al Sol, se asociaba al sexo de la mujer. Se relacionaba, pues, con el ciclo perpetuo de los nacimientos y renacimientos.

Hoy en día, se utiliza el nombre genérico de nelumbo para designar una planta acuática de largas hojas, cuya flor, en realidad casi siempre rosa más que azul o blanca, desprende un perfume anisado y contiene un ancho receptáculo que crece y se endurece, tomando un poco la forma de un huevo. Esta es la flor que tenía carácter sagrado en Egipto, como hemos visto, pero también en la India y en China.

De manera que, para los chinos, la flor de loto, o loto de oro, se asocia directamente a la vulva, así como a la más pura sabiduría, firmeza, riqueza, felicidad conyugal y a la vida eterna. En la India, Padma, palabra sánscrita que designa el loto, es el símbolo utilizado para representar las chakras. Padma también es la belleza pura y la santidad. Brahmá, el dios creador hindú, y Vishnu, su avatar, dios solar -el Activo, según una traducción literal de su nombre-, a menudo se representan sentados sobre un loto en la iconografía india. También es el loto el que fue escogido i o conservado para representar el Trono de Buda. El Padmâ-sutrâ o, según una traducción literal, el Hilo conductor del loto, se considera una obra de referencia de la doctrina de Buda. Por último, el padre fundador del budismo tibetano, que vivió en m el siglo VIII de nuestra era, se llamaba Padmasambhava, lo que significa «nacido del loto».