El arca de Noé

Al reunir todos los animales en su arca para salvarlos del diluvio, Noé perpetuó la vida sobre la Tierra. Pero simbólicamente... ¿qué significa esta mítica leyenda?

hechizos

Noé se nos muestra siempre como un héroe legendario y mítico que cae bien gracias a su arca y al simpático papel que jugó al construirla solo, ante la indiferencia general, para salvar a la humanidad del desastre, así como a la vida animal y vegetal. Ahora bien, mientras la maravillosa historia de Noé, el salvador del mundo, per-manece grabada en nuestra memoria y despierta la imaginación del hombre contemporáneo, conocemos menos de ese Noé que, al igual que Moisés, fue elegido por Dios entre todos los hombres y «salvado de las aguas» gracias a la intervención de Elohim, que del otro Noé, que fue el héroe de un relato de gran porte simbólico y psicológico. Noé es un héroe moderno. Todo el mundo ha podido encontrar, encuentra o encontrará puntos de reflexión en esta fabulosa aventura del arca de Noé.

El código secreto de la Biblia
Como preámbulo a la interpretación del mito o de los símbolos que contiene esta leyenda bíblica del arca de Noé, es útil subrayar que mucho antes de que Sigmund Freud, en el siglo XLX, diera origen a la corriente psicoanalítica y a las investigaciones psicológicas posteriores (las cuales penetraron relativamente en nuestras costumbres actuales), los primeros redactores de la Biblia y los cabalistas veían ya dos niveles de lectura e interpretación en los relatos bíblicos: por un lado, una lectura profana, clara y simple, de cuentos, leyendas, aventuras o hechos históricos relacionados con personajes o héroes, cuyos actos fueron notables y ejemplares y a los que se daba un carácter religioso; y por otro lado, una lectura esotérica que, al principio, se transmitía únicamente por tradición oral y se dirigía sólo a los iniciados en estos misterios.
Esta lectura de la Biblia, realizada gracias al código de las letras-número del alfabeto hebreo, daba a quien dominase el lenguaje secreto un medio de descubrir y sacar de estos relatos informaciones relativas a los factores afectivos, elementos emocionales, gran sagacidad y audacia imaginativa, una psicología profunda, y un comportamiento moral, con las cualidades y defectos eternos del ser humano. Contrariamente a lo que todavía se nos quiere hacer creer, no se trata de transmitir, gracias al código secreto, hechos o acontecimientos futuros ineluctables y catastróficos, sino de indicarnos los orígenes del hombre, su realización, su futuro y su evolución. De ahí que los grandes relatos de la Biblia tengan a menudo un carácter histórico, claro está, novelado con fuertes connotaciones religiosas, uniendo así a los hombres de una misma comunidad por sus creencias. Al mismo tiempo, tienen un carácter más misterioso, esotérico y místico, religioso también, pero en este caso con el objetivo de unir al hombre consigo mismo. En otras palabras, esta lectura más sutil de los relatos de la Biblia, gracias a los códigos de la cabala, nos permite obtener indicaciones útiles para el conocimiento de uno mismo.