La corneja

hechizos

Distinguimos dos tipos de corneja: la negra, más común, que vive en solitario en los tupidos bosques, y la corneja cenicienta, que anida en colonias en los campos arbolados.

Aunque la corneja y el cuervo -su primo, que como ella pertenece a la familia de los paseriformes- presentan tal parecido que a veces nos impide distinguirlos, siempre se reconoce a la primera por su pico y ojos negros, su cabeza redonda, y su cara completamente cubierta de plumas, y al segundo, por su pico y rostro blanquecinos y su frente aguileña. La corneja, muy sociable, se domestica fácilmente. Vuela a unos 500 metros de altitud. Acostumbra a ser sedentaria.

Mitos y creencias relacionadas con esta ave

Mientras el cuervo fue considerado en la Antigüedad un atributo de Apolo, y por eso podía tener dones proféticos, la corneja era el atributo del dios griego Crono-Saturno, y también tenía virtudes oraculares. Por equivocación se la asoció con Atenea.

En cambio, es cierto que en la mitología celta y de los druidas representaba a una diosa guerrera, cuyo simple canto era temible y mortal. Para los egipcios, así como para los griegos, simbolizaba la longevidad. En la Edad Media, se convirtió, sobre todo, en el símbolo de la fidelidad conyugal por el hecho de que acostumbra a vivir en pareja.

Pero en Europa, conservó su estatuto de diosa guerrera y se creyó durante bastante tiempo que ver muchas cornejas era signo precursor de una guerra o una próxima destrucción, del tipo que fuera.