El buitre

El más representativo de esta especie de rapaces diurnos es sin duda el buitre leonado, de cuello largo adornado con un plumaje blanco, de alas largas y anchas, de cola corta y negra y de cuerpo leonado, que mide hasta 2,50 metros de envergadura en pleno vuelo. Se distribuye por la Europa meridional, Asia y África del norte.
Es sedentario y vive en las montañas y las llanuras áridas, se alimenta de cadáveres de animales que descuartiza con su pico ganchudo. En un nido construido en las paredes o en las cavidades de las rocas, relleno de pequeñas ramas y hierbas secas, la hembra pone 1 huevo al año, entre enero y marzo, que incuba con el macho durante 7 u 8 semanas. Sin embargo, el pequeño no abandonará el nido hasta al cabo de 3 meses y no pasa a ser adulto en menos de 4 años.
Mitos y leyendas
Nekhbet, la diosa buitre del Alto Egipto, era la protectora de los nacimientos y de los recién nacidos. Fue identificada con Isis, la Gran Hechicera. Era representada por un buitre con las alas desplegadas, que tenía el poder de la vida y de la muerte, del nacimiento y del renacimiento y, por consiguiente, de la resurrección. Luego, en Grecia, se lo identificó con Eileitia, diosa del Nacimiento. Por ello, nuestros antepasados retuvieron más su aspecto maternal.




