El búho

hechizos

El buho real y el buho chico se encuentran en toda Europa y en Asia, especialmente en Rusia, así como en África. Son unas aves, pues, conocidas por los pueblos de estos tres continentes. Sin embargo, el buho grande es el más impresionante, su tamaño puede alcanzar alrededor de 170 centímetros de un extremo del ala al extremo de la otra.

Es muy difícil de ver durante el día, puesto que se esconde en las copas de los árboles o en las cavidades de las rocas, mientras que por la noche se le oye ulular, lo que hace de manera obsesiva durante el período de los amores, en el mes de febrero o marzo.

La hembra pone 3 o 4 huevos en un nido confeccionado bajo un árbol o en el hueco del mismo.

Es un temible cazador que se abalanza sobre sus presas durante la noche, alimentándose de pequeños roedores y otros pájaros a los que a veces ataca en su propio nido. Le encantan las liebres, las perdices y los faisanes. Su plumaje rojizo y sus ojos redondos, de color naranja, que brillan en la noche, también son impresionantes.


Mitos y leyendas

Al vivir de noche y esconderse durante el día, el buho se asoció a la oscuridad, la noche, la tristeza, la soledad y la muerte. En China, en cambio, se la consideraba un ave sagrada, aterradora, representación del rayo, emblema de los herreros, consagrada a los solsticios de invierno y de verano, al renacimiento y al triunfo de la luz.