El autillo

hechizos

Es una especie de lechuza denominada «autillo», que está presente en casi toda Europa, célebre por su ulular lastimero y melodioso que emite durante todo el mes de febrero, en la estación de los amores.

La hembra pone 3 o 4 huevos, que incuba durante un mes aproximadamente, en marzo o en abril. Pero se queda con sus crías durante seis días para protegerlas, mientras el macho se encarga de aportar la caza, pequeños mamíferos o pájaros, la mayoría de las veces, ranas e insectos.

El autillo es sedentario. Se le puede ver, pues, durante todo el año, sobre todo al caer la noche, en los bosques o en las lindes de los bosques que se encuentran cerca de los pueblos.

En plena noche, se le puede oír lanzar su canto o su grito, pero sólo se le ve en luna llena, que es propicia para la caza.

Mitos y leyendas

En la Edad Media, al autillo se le atribuyeron poderes maléficos. La Iglesia lo asociaba a la muerte, al mal y a la brujería.

¿Tal vez porque en tiempos más lejanos aún simbolizaba la clarividencia y los dones de adivinación? En efecto, era fácil mirar con malos ojos -y ver en él, justamente, la encarnación del mal de ojo- a este pájaro rapaz que caza durante la noche y que parece tener miedo a la luz del Sol.

Pero, en aquel momento, se había olvidado que el autillo era el atributo de Atenea, hermana de Apolo, diosa griega de la guerra, y también, y principalmente, de la sabiduría, la fecundidad y las artes. Al igual que Atenea, el autillo es un inspirador y un iniciador.