El abadejo

El abadejo, que también recibe el nombre de reyezuelo y al que no hay que confundir con el pez homónimo, más conocido como bacalao, es un pequeño pájaro con una lista en el píleo, que no pesa más de 6 gramos y que se ha extendido por toda Europa, hasta llegar al Asia central. Viaja con frecuencia del sur al norte, de octubre a marzo, pero siempre permanece en su zona de distribución, donde le gusta vivir en los bosques de coniferas y en las llanuras.
Nidifica en los abetos del norte, en una especie de esfera gruesa compuesta de musgo, liqúenes, hierbas y sedas de insectos, suspendida en las ramas y perfectamente escondida, donde la hembra pone de 8 a 11 huevos en abril o en mayo y además, después, de 5 a 8 huevos en el mes de junio.
Los incuba sola durante aproximadamente 3 semanas, pero ambos progenitores alimentan a sus crías con pequeños insectos.
Mitos y leyendas
¿Fue el píleo o copete que tiene el macho y que le da un aire docto y sabio la causa de que los celtas escogieran esta ave para simbolizar al druida, y luego asociarla a un cuervo que, según ellos, representaba el guerrero? En cualquier caso, este píleo le valió el nombre de reyezuelo, que lo griegos le dieron ya antes, porque veían en él el símbolo viviente de años sucesivos de reinado. Así, los griegos, luego los romanos y, por último, los celtas, cazaban este pájaro en el período aproximado del solsticio de invierno, para descubrir el reyezuelo del año nuevo. También por su copete y su corto tamaño, se le asocia con un pequeño abad, y de ahí su nombre de abadejo.




