El 9

El 9 te ayudará a comprender cómo el círculo de los Números se cierra, anunciando así algo nuevo que se producirá con el 10.

hechizos

Al hablar del 9 es muy difícil resistir la tentación de hacer juegos de palabras, sobre todo jugar con su nombre, con el sentido de su nombre y las asociaciones que se desprenden de él.
Pensamos evidentemente en su tan parecido «nuevo», del latín novus, del griego neo, del hitita newas, del sánscrito nava, es decir, «nuevo». Ahora bien, sabemos que la concepción del niño en el seno materno, es decir, su vida intrauterina, dura 9 meses. Siendo más directos, podemos deducir que lo nuevo resulta del nueve, o si se prefiere, se necesitan nueve meses para engendrar algo nuevo, nueve meses dentro de la madre para que nazca su hijo. Sin embargo, señalemos que, según tradiciones milenarias, nuestros antepasados contaban en función de los meses lunares, no en meses de nuestro calendario actual. Por eso, los frecuentes errores de cálculo de los ginecólogos modernos raramente se deben a un mal diagnóstico o a una falsa previsión por su parte, sino a un malentendido relacionado con el hecho de que, contando 9 veces 28, se obtiene un número evidentemente inferior que teniendo en consideración 9 meses de 30 o 31 días cada uno. La diferencia entre ambos llega casi al número de días de un mes lunar de nuestros antepasados.

El 9, el signo Cáncer y la Serpiente
Pero no es la única analogía que nos propone este Número. Por ejemplo, si lo tumbamos y lo desdoblamos y colocamos su doble encima de él, nos hallaremos en presencia del símbolo de Cánce.
Ya hemos visto, en referencia al Número 8, que al mirarlo horizontalmente, comprendíamos el sentido de este símbolo astrológico constituido por dos anillos similares e invertidos, uno encima del otro, el primero dando la impresión de estar sumergido en el agua, el segundo, de flotar en la superficie.