Mal de Ojo

El alma es una obra de Dios, mientras que el espíritu es creado por la voluntad humana, y puede influir sobre el prójimo; de allí que el odio, la envidia y los malos deseos puedan provocar dolencias en otro.
Teofrasto Paracelso

Los síntomas y curas del llamado mal de ojo o aojamiento merecen un capítulo aparte ya que es importante desterrar muchos de los mitos y mentiras relacionados con este tema; algunos, generados por una excesiva credulidad y otros, producto del escepticismo.