Además, muchas observaciones científicas a propósito de este animal tienden a demostrar que, aunque para nosotros las costumbres amorosas de la araña sean a veces equívocas -las hembras de algunas especies tienden a devorar al macho después del apareamiento-, sus cualidades maternales son indudables y el tejido de su tela es una verdadera maravilla de la naturaleza. Entonces, ¿de dónde viene el terror instintivo, la repulsa ancestral y el asco incontrolable que sienten muchas personas cuando ven una araña? ¿Es porque su tela les hace pensar en laberínticas asociaciones de ideas que a un alma serena repugnarían? Nadie lo sabe. Pero una cosa es segura, la araña tiene mala reputación. Por otro lado, de la araña aprendemos que hay que mantener la sangre fría, y demostrarla en circunstancias donde a menudo la tendencia de los hombres es perder pie y caer en el pánico o en la violencia. Si consultamos los presagios, nos daremos cuenta de que no siempre la araña estuvo proscrita, puesto que muchos de ellos son de buen agüero y, en el pasado, la araña ha jugado casi siempre un papel protector y benéfico en el espíritu de nuestros antepasados. Por ejemplo, las famosas hebras o hilos de la Virgen, esos restos de telas de araña que flotan en las ramas de los árboles a merced del viento ¿no se consideraban en la Edad Media como los cabellos de la Virgen de los cristianos, y se tenían por muy buen presagio cuando eran vistas?
Algunos presagios relativos a las arañas
Estos presagios casi siempre están relacionados con los pensamientos, los sentimientos, los deseos y todo lo que se teje y se trama en el espíritu y en el corazón de los seres a través de los días y que a veces los acerca, como una tela de araña suspendida entre las ramas de dos árboles distintos, que, gracias a ella, se unen entre sí.
Así ocurre con la araña que vemos al anochecer, que como es bien sabido es símbolo de esperania. Pero ¿de qué esperanza se trata exactamente? De la de ver realizado un deseo, un proyecto o un anhelo, el que ocupa nuestra mente en el momento en que vemos esta araña. ¿Y por qué la araña del anochecer es mas propicia a la esperanza que la de la mañana o la del mediodía, que tiene una nefasta reputación? Porque el anochecer es la hora del descanso y del reposo, que favorece la reflexión, la meditación, todo lo que deriva de los pensamientos y de los sentimientos, mientras que la mañana es el instante del día durante el cual entramos en la vida activa, y el mediodía¡ aquél en el que recogemos el fruto de nuestros actos, por supuesto, simbólicamente.
Sin embargo, ver una tela de araña por la mañana, por ejemplo en el marco de una puerta, que no se hallaba en este lugar el día anterior al anochecer, es señal de suerte o de muy buen augurio para el día que empieza. Descubrir una de ellas por la noche, en las mismas condiciones, es presagio de una buena noticia o de un viaje de placer. Ver una araña tejer su tela es presagio de buenos o malos pensamientos, según el caso, que un ser cercano prepara para nosotros, una sorpresa que se nos está preparando o un complot que se trama a nuestras espaldas. Por otro lado, ¿sabías que descubrir una araña sobre nosotros es señal de suerte, de felicidad y de protección providencial? Así como matar una golondrina, ave de primavera, de renovación y de felicidad, se consideraba un sacrilegio en la Antigüedad y en la Edad Media, aplastar una araña traía desgracia, y todavía la trae, si creemos en los presagios. Intenta, pues, no matarlas.



