El baño: ancestral contacto con el agua
Las aguas, además de representar a uno de los cuatro elementos sagrados, se han utilizado frecuentemente en todo tipo de cultos y religiones, que van desde el antiguo Druidismo, hasta los ritos de bautismo en la religión Católica o la purificación en las aguas de los Hindúes. Las aguas, por su composición, favorecen determinadas prácticas mágicas como es el caso de los rituales en los que se incluye la esencia o perfume para todo tipo de aplicaciones, son los llamados baños mágicos.
El baño siempre es una práctica relajante y armonizante, que favorece la sintonización del operador, desnudo ante el mundo, con el todo que le rodea: las esferas de los otros planos de realidad, los genios de la naturaleza e incluso su propia energía.
Para la mayoría de cultos, el baño es además un ejemplo de humildad, ya que podría definirse como una aceptación de la purificación por parte de ese elemento de la naturaleza que es el agua.



