El mundo de los sueños es un lugar extraño y fascinante. Los filósofos han formulado hipótesis de que el mundo despierto no es más que sueño, y lo sueños realidad, mientras que los psicólogos nos dicen que necesitamos soñar para mantenernos cuerdos. Hasta los animales sueñan. A veces nuestros perros se comportan de una manera muy culpable nada más despertar, y en otras ocasiones parecen aliviados de vernos. Quizá estuvieran soñando con que habían sido malos o se habían perdido. La mayoría de los sueños no son más que confusas versiones de fantasía de la vida cotidiana, que incorporan acontecimientos reales con cosas sobre las que quizá hayamos leído o visto en la televisión, al igual que cosas que en ese momento ocupan el sitio preferencial en nuestra mente.
 Otros sueños resultan especialmente vividos y a veces permanecen semanas con nosotros. El subconsciente nos dice que hay algo fuera de lo corriente en ellos, incluso portentoso. A menudo es sobre un problema que uno no desea reconocer y que se hace sentir en forma simbólica.
 Un joven vino a verme atribulado por una pesadilla recurrente. Soñaba que se hallaba en la costa de un hermoso lago cuyas aguas eran cristalinas y atractivas. Estaba impaciente por meterse en ellas. Se quitaba la ropa y se zambullía de cabeza en las aguas transparentes, que de pronto se convirtieron en cieno espeso del que no podía escapar, sin importar lo mucho que se esforzaba. Sentía que se ahogaba y ahí era donde terminaba el sueño.
 Yo sabía que ese hombre llevaba casado solo dos años. Tanto su mujer como él eran dos personas románticas e idealistas, profundamente enamoradas la una de la otra. Tenían un hijo de apenas un año y su esposa estaba embarazada otra vez. Trabajador autónomo, había estado acostumbrado a elegir el trabajo que le apetecía, aunque en ese momento debía tener unos ingresos más regulares.
 Me pareció obvio que el sueño era una metáfora de su vida. El lago de aguas cristalinas representaba el matrimonio al que se había zambullido con tanta felicidad. El cieno en el que se ahogaba era la confusión de la responsabilidad en la que se había encontrado de forma inesperada. En su vida despierta no reconocía más que felicidad en su situación, pero el sueño demostraba su preocupación interior por cuidar de una familia. Un sueño así nos revela que es imposible mentirnos a nosotros mismos, sin importar lo mucho que nos esforcemos. Solo al encarar nuestras preocupaciones podemos dar con una solución.
 Sin embargo, es inusual que un sueño sea tan claro. Casi todos los sueños predictivos adoptan la forma de símbolos. Despertamos sabiendo que había algo importante acerca del pájaro o del gato que aparecía en nuestro sueño, pero no se nos ocurre por qué. Por este motivo los grandes líderes del pasado empleaban videntes para interpretar sus sueños. El pueblo gitano cree mucho en los sueños y no le avergüenza discutirlos abiertamente si el significado parece oscuro.

El hombre siempre ha sabido que algunos sueños son presagios del futuro.
Hay raras ocasiones en que un sueño es una predicción directa de acontecimientos por suceder. Una noche tuve un sueño muy vivido. Me encontraba en la furgoneta de camino al trabajo con mi marido. De pronto él dijo:
«¡Oh, oh! Algo va mal, los frenos no funcionan».

Un humo negro y denso llenó la cabina y el motor estalló en llamas. Yo no podía liberarme del cinturón de seguridad y el humo empezó a asfixiarme.
A la mañana siguiente, mientras íbamos al trabajo, los acontecimientos se desarrollaron tal como habían tenido lugar en mi sueño, pero como este me había hecho pensar en lo que haría en semejante emergencia, pudimos rescatarnos sin pánico a nosotros mismos, a los perros y nuestras posesiones más importantes antes de que la furgoneta quedara envuelta en las llamas.

Haría falta un libro entero para abarcar todos los posibles símbolos e interpretaciones encontrados en los sueños, de modo que he escogido los más comunes e importantes en el saber popular gitano. A veces aparecerán dos o más símbolos en el mismo sueño, en cuyo caso se deberían considerar en conjunto para establecer una interpretación. Por ejemplo, un hacha, un pájaro y una fruta en el mismo sueño, podrían significar que este es el momento para avanzar y emplear vuestra iniciativa en el trabajo. Si lo hacéis, vuestra vida dará un giro a mejor y os aportará ascensos y mejoras financieras.

Pincha aquí para conocer el saber popular gitano sobre los sueños


volver a Magia Gitana
hechizos