Pasaremos acto seguido al otro lado del trískel, a su anverso. Para poderlo trazar correctamente, lo más fácil será copiarlo primero en un papel. Podemos recurrir a la fotocopia ampliada de la imagen que aparece en este libro. Aplicando debajo de la mencionada hoja un papel carbón, lo situaremos todo sobre la madera y acto seguido reseguiremos el dibujo para que nos quede impreso en la superficie. Debemos efectuar este proceso con tranquilidad y mucha paciencia, ya que de ello dependerá el trabajo final.
Una vez tengamos el dibujo del trískel, debemos utilizar el punzón o una herramienta de rebaje de madera. De lo que se trata en definitiva es de grabar el trískel en la madera y hacerlo a una profundidad de, al menos, medio centímetro. Cuando tengamos toda la superficie precisa rebajada, procederemos a rellenarla con sal. La forma más fácil será aplicarla por toda la superficie y después pasar un paño para eliminar la que está fuera de la madera rebajada. Con este acto casi estará terminada la primera fase de este poderoso instrumento mágico.
Pasaremos entonces a trabajar de nuevo con la vela. La inclinaremos ligeramente para que gotee directamente sobre los surcos de sal, ya que lo que buscamos es que la sal quede atrapada dentro del surco y para ello empleamos la cera de la vela. Es conveniente que al hacer este proceso en una mano sostengamos la vela, y en la otra una pequeña paleta que nos permita retirar de inmediato el exceso de cera. En el proceso de sellado, de igual manera que se supone hemos hecho al aplicar la sal, debemos mantener la concentración y pensar en todo momento que estamos confeccionando un elemento protector de la casa y de la familia.
Esperaremos a que la cera de la figura se haya enfriado para entrar en relajación y concentrarnos al tiempo que miramos el trískel. Acto seguido debemos repetir en voz alta cada uno de los nombres que hemos escrito en el reverso de la madera y pedir para ello la protección.
Para dotar de todo el poder a la figura deberemos dejar que permanezca al menos una noche bajo la cama de cada una de las personas que está en la casa. La última de las habitaciones en la que «dormirá» el trískel será en la de su fabricante. Realizado este proceso, ya podemos colgar la figura protectora en el recibidor de la casa o en el salón, ya que ambos lugares son centros vitales del hogar.
Puede darse el caso que alguna persona nueva vaya a vivir al hogar protegido. Podría ser un recién nacido, una nueva pareja, etc. En caso de ser así, y si queremos incluirlo en el protector, debemos vaciar la capa de cera de la parte trasera, cambiar el papel por otro o añadir en el mismo el nombre de la nueva persona a proteger. Añadiremos sal nueva y luego volveremos a cubrirlo todo con cera de una vela que sea del mismo color. Por supuesto añadiremos con el punzón los datos de esta nueva persona en la parte trasera de la madera.
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