Acto seguido invocaremos:
Esta es la sal de la vida. Esta es la sal de la muerte. Esta es la sal de los logros.
Con esta acción magnetizo la materia bruta que me servirá para crear un elemento protector con el fin de (indicaremos la petición). Y para ello, modelaré una figura que contenga mis pretensiones.
Tras el paso anterior y con la ayuda de un recipiente vaporizador de agua, de los que habitualmente podemos usar para regar las plantas, humedeceremos la sal. Debemos hacer con mucha moderación ya que si está humedecida en exceso no podremos modelarla. Tras mojar la sal esperaremos unos diez minutos y después volveremos mojarla de nuevo. Debemos repetir esta operación al menos tres veces.
Aproximadamente una hora después del proceso comentado, comenzaremos a manipular la sal para darle una forma humanoide. Debemos trabajar poco a poco, con paciencia, ya que de lo contrario costará más de realizar el muñeco.
Cuando el muñeco esté finalizado, lo humedeceremos ligeramente de nuevo para rectificar en su diseño. A continuación lo envolveremos cuidadosamente con las vendas, cortando los pedazos que sean necesarios para que la figura no pierda su semejanza con el cuerpo humano. Seguidamente guardaremos la estatuilla en el congelador.
Mientras dejamos congelar la estatuilla, aprovecharemos para realizar una nueva concentración, está vez para trabajar con la vela marrón. Lo primero será grabar en ella, ya sea con la ayuda de un punzón o de un palillo, nuestro nombre y dos apellidos. Acabado este proceso, escribiremos en la cera una palabra que tenga relación directa con lo que pretendemos a través del ritual.
Una vez realizados los trazos en la vela, la prenderemos con cerilla de madera y volveremos a pensar en el objeto de la práctica mientras la sostenemos entre las manos. En este caso pensaremos en la estatuilla de sal que estamos confeccionando. Después dejaremos arder la vela al menos una hora.
Pasado el tiempo requerido, extraeremos la estatuilla del congelador y la situaremos sobre la mesa de trabajo. Concentrados en la acción a realizar, inclinaremos la vela sobre el muñeco para que gotee. Al tiempo que la cera gotea, debemos pensar en el objetivo que persigue el ritual. Cuando la figurilla esté totalmente cubierta de cera, dejaremos que se enfríe y ya podrá ser utilizada.
Lo recomendable será que la guardemos en un cajón cerca de nuestra mesa de trabajo o en el mismo despacho. Si por las condiciones de nuestro trabajo la estatuilla no puede estar con nosotros, la guardaremos en la taquilla de vestuario.
Si lo que deseamos es que la figurita nos ayude en la distancia, debemos colocarla en un lugar seguro, lejos de las miradas de los demás, sobre nuestro contrato de trabajo, nómina o recibo de sueldo.
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