Muy preocupado por su imagen, posee gustos muy refinados para vestir y embellecerse, pero cuando se pone en tela de juicio su masculinidad, se ofende mucho. Puede que posea una gran sensibilidad y que haga las cosas con gran finura, pero, desde luego, sabe usar su fuerza con gran destreza.
Este nativo huye de la violencia, la brutalidad y la brusquedad como del mismísimo diablo. Es un gran conciliador que busca siempre el camino del medio para no polemizar y su juicio es siempre salomónico. Lo cierto es que le gusta mucho dialogar, y suele caer en interminables divagaciones que pueden acabar con la paciencia de cualquiera. Y es que necesita sopesarlo todo para elegir la opción más acertada.
Normalmente para el hombre de este signo, prima la ley del mínimo esfuerzo, por lo que tiene fama de perezoso, pero cuando trabaja es decidido y eficiente, siempre que sepa que cuando acabe le espera un ilimitado descanso.
No es un gran deportista y prefiere el entretenimiento cerebral al físico. Por ello practica deportes o actividades que requieren pericia, equilibrio o habilidad como el golf, el bádminton o el malabarismo.
El amor es muy importante en la vida de todo hombre Libra, que desde joven se empleará en el arte del flirteo. Es un gran amante, pero no puede evitar dejarse arrastrar por los encantos de cualquier mujer diferente a la suya.
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