Menos mal que el sentido de la justicia es elevado y uno de los pilares más importantes para el nativo del signo. También resulta vital para Libra mantener una postura y un comportamiento que no vaya en contra de su ética personal. De lo contrario se dedicaría a expoliar a los demás, con el peligro de que le dieran la espalda y pudiera perder la gallina de los huevos de oro.
Las apariencias y la imagen personal son también muy valoradas por este refinado nativo, que jamás permitirá que afloren en público sus defectos. De alguna manera, y a la par, Libra exige de sus relaciones algo semejante. Es decir, no está dispuesto a cargar con los despojos de nadie. En algunos casos habrá nativos que se dediquen a ir de flor en flor, disfrutando y tomando todo el néctar que ellos consideren que sobra a los demás. Y por otra parte habrá un tipo de nativos que desarrollarán un potente mecanismo de defensa que les permita inmiscuirse en cualquier ambiente sin que ello les afecte ni perjudique lo más mínimo. Es como si se pudiera crear una capa impermeablemente selectiva en función de los deseos de estas personas.
El resultado siempre será el mismo. Con Libra es muy difícil entrar y conocer su intimidad si no quiere. O lo que es lo mismo, el nativo de Libra tiene muy claro lo que está dispuesto a dar a conocer a los demás sin que en ningún momento se note el esfuerzo que hace por contar verdades a medias. La naturalidad que muestra en sus relaciones hará sospechar a los demás que tras esa dulce apariencia reside una fuerte convicción de mantener una postura individualista y egoísta a toda costa.
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