Ni qué decir tiene que cuando se abusa de un tipo de emoción, de estado físico, psíquico o anímico, inevitablemente se producirá un serio desgaste del órgano que se encuentre en relación directa con dicho abuso. El corazón es el órgano más débil de Leo. Son frecuentes los pequeños sustos que sufren los nativos de este signo a consecuencia de alguna deficiencia coronaria. Además, éstos suelen darse en los primeros estadios de la madurez, es decir, rondando los cuarenta. Es importantísimo que Leo atienda a esta necesidad de cambio de tercio para tomarse la vida con más calma y poder disfrutar de la existencia de una forma más serena y plácida.
Inevitablemente, ligados a la insuficiencia cardiaca se encuentran todos los males típicos de una mala circulación periférica. Las venas de las piernas no pueden realizar bien el retorno venoso, los brazos y las manos se suelen dormir con cierta frecuencia o incluso se pueden presentar coloraciones en las extremidades, que hagan pensar en una deficiencia circulatoria.
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