Signo Buey
| Pronuncianción en chino | Niu |
| Nº de orden en el zodíaco chino | 2 |
| Horas que rige | 01:00 - 03:00 |
| Dirección del signo | Norte / Nordeste |
| Estación y mes que domina | Invierno - Enero |
| Elemento fijo | Agua |
| Tronco | Ying (negativo) |
En China, la denominación de Buey es genérica. Para diferenciar los distintos tipos de este animal manso y robusto, se agregan una serie de elementos explicativos, por ejemplo, a la vaca la llamamos «Buey de leche»; al búfalo, «Buey de agua»; al toro, «Buey de lucha»; a la ternera, «Buey pequeño». De la misma forma, existen términos generalizados como «Buey macho», «Buey hembra» (diferentes del toro y la vaca), «Buey amarillo», «Buey salvaje», «Buey tierno» (añojo), etcétera.
En el sur de China, cuando se habla de Buey, se refiere generalmente al búfalo, que es la especie más conocida al sur del río Yangtsé, mientras que el norte dicha denominación hace referencia únicamente al buey amarillo, utilizado tradicio-nalmente para la labranza y el transporte en las zonas rurales.
El buey es en China el símbolo del trabajo, el esfuerzo, la tenacidad, la robustez, la honestidad, la lentitud, la mansedumbre y el sacrificio. Popularmente existen muchos dichos y refranes que asocian estas características con este animal. En la imaginación de los poetas y escritores, el buey da pie a miles de figuras, algunas son tan conocidas como: «Con las cejas fruncidas y severas, me enfrento a mis enemigos, pero, gustoso y manso, me inclino para ser buey de los niños» (de Lu Xun, el mejor ensayista y poeta de la literatura moderna china).
El buey está estrechamente relacionado con la agricultura. En China existe poca ganadería vacuna, limitada más bien en la zona de Mongolia Interior hacia en norte del país. Por esta razón, tradicionalmente no se come mucha carne vacuna (excepto la población musulmana), por considerarlos animales de labranza. Son sacrificados sólo cuando están viejos. En China la carne más consumida sigue siendo la del cerdo y el pollo. Se toma poca leche de vaca en comparación con Europa y son escasos los productos lácteos. El creciente consumo de carne de vacuno y de leche es un hecho propio de estos diez o veinte últimos años. No sucede como en la India, donde el animal es considerado una divinidad, a la que nadie puede tocar, ni mucho menos sacrificar; en China esta costumbre se debe, sobre todo, a la escasa ganadería vacuna.
El buey era un animal de sacrificio para las ceremonias imperiales de Culto al Cielo que se celebraban dos veces al año en el soberbio Templo del Cielo, ubicado a tres kilómetros al sur de la Ciudad Prohibida. Los emperadores chinos acudían todos los años para presidir los actos religiosos. Igualmente, los generales del ejército también sacrificaban estos animales antes de iniciar una batalla para leer en las pezuñas del buey la suerte de su estrategia.




