La Serpiente en el amor
SERPIENTE Y CABALLO:
Una pareja discordante. Debido a que son diferentes casi en todo, tienen continuas fricciones. El marido Serpiente detesta el espíritu aventurero, el materialismo y el afán por el confort de la mujer Caballo. Del mismo modo, el Caballo se siente incómodo con la excesiva frialdad, la meticulosidad y la cursilería de la Serpiente. Son distantes en sus relaciones afectivas. La falta de cariño y emoción hace que la convivencia sea monótona y poco afectuosa.
SERPIENTE Y CABRA:
Una pareja artística. Disfrutan intensamente el gusto común por el arte y la literatura. Pero el marido Serpiente, absorbido en su lucha por las ambiciones, no puede ofrecerle a la mujer Cabra toda la ternura y dedicación que ella reclama por naturaleza. Para subsanar la frustración sentimental de la mujer Cabra, el hombre Serpiente debería salirse de su interminable meditación filosófica, para dedicarle a la Cabra más atención y el mismo encanto con que la sedujo en el noviazgo.
SERPIENTE Y MONO:
Una pareja inteligente. La unión de dos seres inteligentes, cultos y talentosos los fortalece en la competencia profesional. Pero la marcada diferencia temperamental les puede provocar incompatibilidades en la convivencia. La Serpiente es rencorosa con las jugadas y artimañas del Mono, mientras que éste no se deja poseer arbitrariamente por aquélla.
SERPIENTE Y GALLO:
Una pareja cómplice. Saben coordinarse magistral-mente para alcanzar objetivos comunes. El defecto del uno puede ser justamente la virtud del otro. De cualquier modo, tienen en común la ambición por el poder y el dinero. Igualmente se acoplan de maravilla en sus emociones y en la sexualidad. Ambos están satisfechos de su vida afectiva y se sienten realizados en el campo profesional.
SERPIENTE Y PERRO:
Una pareja discordante pero feliz. Discrepan en la concepción del mundo y en el modo de ser, pero son felices. La fidelidad y la ternura de la mujer Perro consolidan sus vínculos afectivos y frenan los instintos donjuanescos del hombre Serpiente, manteniéndolo a raya. Los dos son conscientes de que el equilibrio familiar está basado en concesiones recíprocas.
SERPIENTE Y CERDO:
Una pareja incomprensible. Denotan grandes diferencias en su modo de ser y en su mundo interior. Aunque la mujer Cerdo se esfuerza en acortar las distancias entre su realismo, sencillez, docilidad e inocencia, y el idealismo, elegancia, soberbia y complejidad mental de su marido Serpiente, los resultados son desalentadores. Por eso se siente desolada y muy herida por la poca comprensión de su amado.




