La Rata y los Cinco Elementos

RATA DE METAL (nacidos en 1900, 1960 y 2020):
Estrechamente ligado con el dinero, la obsesión por el lucro caracteriza ambición personal. Conoce toda la astucia de la especulación y es un inversor hábil. Le encanta el lujo, la fastuosidad y la ostentación. Amante de la ópera y las grandes fiestas, degustador innato de la exquisitez gastronómica, viaja por el mundo por motivos de negocio y de placer. A pesar de que el dinero le fluye como manantial, sus ahorros bancarios son irrisorios porque tiene la manía de malgastar lo que tiene.
Su obsesión por el poder no es menos característica que su afán por el dinero. Elocuente en sus discursos sobre la política, la humanidad y los temas sociales, demuestra gran subjetivismo pragmático. Aprovecha cualquier ocasión para subir los escalones intentando llegar lejos.
Celoso y hábil, esconde su envidia en generosas manifestaciones de amabilidad y de encanto. Es un excelente crítico de arte, con unos criterios originales y acertados. Tiene inagotables fuentes de imaginación y energía.
Si aprende a encauzar sus esfuerzos por el lucro y la fama hacia una finalidad más ética, tendría una extraordinaria perspectiva gracias a su gran inteligencia y vitalidad. De lo contrario, sería víctima de su propia ambición.
RATA DE AGUA (nacidos en 1912, 1972 y 2032):
De notables talentos y muy aplicado, el Rata de Agua es inteligente y hábil. No se cansa de ensanchar su horizonte de conocimientos.
Es comprensivo, comunicativo y sociable. Su inteligencia, simpatía y flexibilidad le permite tener amigos en todos los sectores, a quienes recurre frecuentemente para ejecutar cualquier plan personal. Domina el arte de la amistad y la utiliza en beneficio propio. Trata de poner en juego la iniciativa ajena sin que se note su intervención. Su influencia es sutil, casi imperceptible, pero decidida e inevitable.
Es conservador y tradicionalista. Detesta las cosas extravagantes que contradigan los cánones de la estética clásica. Amante de la armonía, la convivencia pacífica y el refinamiento, trabaja sin cesar para implantar el entendimiento social y erradicar la violencia.
Se adapta rápidamente a los cambios, pero es testarudo cuando algo obstaculiza su cauce. Persistente e incansable, se esfuerza tenazmente por conseguirlo aunque parezca un trabajo imposible.
Empeñada en llevarse bien con todos, no sabe distinguir los buenos de los malos, por lo que su voluntad complaciente suele encontrar intenciones maliciosas o respuestas violentas y hostiles.
RATA DE MADERA (nacidos en 1924, 1884 y 2044):
Clarividente, capaz, aplicado, su amplio interés por las 'ciencias y la cultura le permite adquirir un gran repertorio de conocimientos. Su afán de superación lo lleva a afrontar tareas cada vez más difíciles. Es compasivo, servicial y colaborador, lo que le permite tener un amplio círculo de amigos. Le encanta la admiración de los demás y disfruta que lo adulen. Su esfuerzo por la superación personal y sus explícitas manifestaciones de generosidad y honestidad parten en cierto modo del íntimo deseo de ganarse el respeto y el aprecio de la gente. Es también egoísta en el fondo, pero sabe controlarse eficientemente para mantener su imagen noble.
Seguro, previsor, paciente y flexible, posee extraordinarias dotes para convencer a la gente de la certeza de sus proyectos. Logra casi siempre movilizar a cuantos elementos sean necesarios para el cumplimiento de su objetivo.
La gran capacidad de trabajo, el poder de convicción y la lucidez para planear sus proyectos le confieren excesiva confianza y un cierto aire de arrogancia, que se traducen frecuentemente en ansiedad y precipitación. Por esta razón falla muchas veces en sus planes y no puede llevar a cabo gran parte de las causas iniciadas.
RATA DE FUEGO (nacidos en 1936, 1996 y 2056):
Activo, vital, apasionado, eficiente e incansable, su vida es un torbellino de fuegos y acción. Es generoso, franco y aventurero: actúa como un caballero andante si encuentra causa justiciera. No es diplomático, ni prudente, emprende la acción apenas concibe una idea. Es el mejor compañero o socio en nuevos proyectos, dada su gran iniciativa y su valor para enfrentar dificultades. Tiene temperamento de líder en movimientos contra el orden establecido. Su instinto de destrucción y su pasión revolucionaria son audaces desafíos contra la vieja tradición.
De cálidos afectos hacia la familia y las amistades, sin embargo, es independiente en grado máximo, se aleja de los suyos cuando ve que la situación se le vuelve difícil.
Es impaciente y precipitado, recurre incluso a medios de coacción para que los demás sigan su estrategia, siendo en estos momentos un egoísta por excelencia. Necesita enfriar la cabeza, moderar la vehemencia y aplicarse un fuerte control de sí mismo para evitar los pronunciados altibajos de su vida, social, profesional y afectiva.
RATA DE TIERRA (nacidos en 1948, 2008 y 2068):
Es realista y detesta las fantasías quiméricas. Leal, honesto, justo y bondadoso, se preocupa por los detalles de la vida real y las necesidades de subsistencia de los desafortunados. Es modesto en su modo de ser y aplicado en el aprendizaje de cualquier nuevo oficio. De carácter sedentario, le gusta permanecer en el mismo puesto de trabajo si recibe un trato correcto, al que corresponde con abnegación y sacrificio. Suele ser apreciado por sus compañeros y promovido en su debido momento. No le gusta vivir en el sueño de convertirse en millonario de la noche a la mañana. Mejora su condición económica trabajando honestamente. Odia la especulación y el juego. Ni siquiera juega a la lotería con frecuencia. Para él, lo más importante es el honor y la reputación.
Tienen la cualidad de ser buenos administradores, por su alto sentido de responsabilidad, su realismo y su seriedad. No es rápido en tomar decisiones, pero ostenta un alto índice de éxito gracias a su apego a la realidad. Su eficiencia se basa en la certidumbre y el acierto.
Carente de imaginación e iniciativas emprendedoras, su vida está hecha de rutina conservadora, cumplida con rigurosa disciplina. Por desgracia, su sentido realista de la vida muchas veces es interpretado como actitud de tacañería.