El perro en el amor
PERRO Y SERPIENTE:
Una pareja distante. A pesar de su perspicacia, el Perro no puede evitar el flechazo de la serpiente hechicera. Ella admira la lealtad y la nobleza de su pareja, pero no quiere asumir el mínimo sacrificio. En cambio no se sacia nunca en su deseo de comodidad y sensualidad, lo que desquicia al Perro. Falta la comprensión mutua. No pueden calarse en el mundo interior de cada uno. Sus metas en la vida son incompatibles, también lo son sus maneras de ser. Si tuvieran un poco de comprensión mutua, podrían sacar su matrimonio adelante.
PERRO Y CABALLO:
Una pareja dinámica. La unión entre dos seres honestos, comprensivos y enérgicos les crea muchas cosas en común. Se respetan la independencia y la libertad, se admiran las respectivas virtudes y se apoyan mutuamente. No comparten los mismos criterios en todo, pero se coordinan muy bien, ya que el sentido justiciero del Perro no choca contra la generosidad del Caballo, tampoco existen contradicciones entre la lealtad del Perro y el optimismo del caballo. Sus relaciones afectivas cobran más vigor cuando tienen más imaginación o cuando se rompe la rutina cotidiana.
PERRO Y CABRA:
Una pareja discordante. Son dos seres conflictivos en sus gustos y su manera de ser, por lo que su unión crea una serie de complicaciones temperamentales. El Perro termina agotando la paciencia ante la enfermiza melancolía de la Cabra, y ésta se sentirá desolada con la irritabilidad y la tosquedad del Perro. Se sentirán insatisfechos por la falta de comprensión y ternura. El desprecio y los disgustos afectan seriamente sus relaciones afectivas. Desaparecerá la pasión que los unía, y en su lugar se implanta el muro de la frialdad y la indiferencia.
PERRO Y MONO:
Uña pareja de posible éxito. Serán suficientemente lúcidos los dos para perdonar las deficiencias respectivas, llevando la unión al éxito. El Perro admira la inteligencia y la jovialidad del Mono. Se lleva muy bien con él mientras éste no le toma el pelo. El Mono aprecia la capacidad y la franqueza del Perro, animándolo cuando lo nota deprimido. El humor del Mono se reconcilia muy bien con el momentáneo pesimismo del Perro. Sin embargo, la oposición del idealismo del Perro y el materialismo del Mono crea divergencias y conflictos. Aun en estas circunstancias, pueden convivir armoniosamente porque el perro es abierto y el mono es flexible. Su vida afectiva está cargada de sensualidad y atracción mutua.
PERRO Y GALLO:
Una pareja que pasa de la frialdad a la convivencia pacífica. Ambos son exigentes, directos, analíticos y criticones. Cuándo inician su convivencia, se desafían y se quejan en interminables querellas. Al convencerse de que las peleas no son nada constructivas, se reconcilian y se respetan la libertad y la independencia recíprocas. Al fin y al cabo, el Gallo no deja de ser honesto, sincero e idealista; y el perro es fiel, valeroso y trabajador. Además, comparten ampliamente sus ideales perfeccionistas. El Perro admira la elegancia del Gallo y se siente excitado cada vez que le envía el mensaje de amor.
PERRO Y PERRO:
Una pareja excesivamente análoga. Tienen las mismas virtudes y comparten los mismos defectos. Sus conocimientos y experiencias son muy similares. Se aman, se pelean, se distancian y se reconcilian cíclicamente. Son demasiado exigentes con el otro y permisivos consigo mismo. Parecen dos niños eternos que nada se toman en serio. Pero se solidarizan enseguida ante cualquier desafío que amenace su unión. En el fondo se quieren terriblemente, pero no saben exteriorizar sus sentimientos. Son tímidos y torpes para el lenguaje del amor, pero muy fieles y generosos.
PERRO Y CERDO:
Una pareja feliz. Son muy distintos, pero se atraen como
dos imanes. La mujer Cerdo admira la fidelidad y la nobleza de su marido, a quien trata de complacer con un mar de ternura y sensualidad. El marido Perro se siente satisfecho con su compañera, porque es ordenada, sacrificada y auténtica. Se comprenden, se aman y se deleitan sin complejo alguno. Disfrutan de la convivencia con verdadera satisfacción. La unión entre estos seres es segura, duradera y gratificante. Las discordias que surgen de vez en cuando son pasajeras e intrascendentes y no pueden afectar en lo más mínimo sus relaciones amorosas. Pero tendrán un gran dilema: ¿El hogar o el ideal? ¿O las dos cosas?




