El Mono y los Cinco Elementos
MONO DE METAL (nacido en 1860, 1920 y 1980):
Un Mono financiero. El elemento Metal determina la firmeza de su voluntad y la dureza de su carácter. Es particularmente apto para las gestiones financieras, dada la lucidez y la sagacidad que caracterizan su personalidad. Su cabeza funciona como un ordenador de gran capacidad, es infalible y precisa. Tiene especial habilidad en sacar el máximo rendimiento de su dinero. Es cálido, abierto, efusivo, ambicioso y exigente. Desconfía de la capacidad de los demás, intenta tomar el liderazgo en todos los ámbitos en que se desenvuelve. Es engreído y arbitrario, no pierde oportunidad para lucir sus habilidades. Independiente y egoísta, es infatigable en el trabajo y ansioso por triunfar.
MONO DE AGUA (nacidos en 1872, 1932 y 1992):
Un Mono clarividente. El elemento Agua le confiere claridad en sus objetivos. Sabe disimular sus verdaderas intenciones, para cuya realización moviliza a todos los elementos. Utiliza mil argumentos para convencer a los demás, poniéndolos al servicio de su estrategia. Es persistente y flexible: si encuentra obstáculos invencibles, tiene la habilidad de evitarlos de momento y luego reunir todas las fuerzas posibles para combatirlos. Es confiado en sí mismo y maneja magistralmente las relaciones humanas. Le gusta viajar, conocer mundos exóticos y hacer amistades. Es rápido en asimilar nuevos conocimientos y se adapta muy bien a los cambios. Sostiene postulados evolucionistas para interpretar los procesos políticos y sociales. Sus debilidades consisten en la irritabilidad temperamental y la falta de paciencia y previsión cuando le rodean circunstancias adversas.
MONO DE MADERA (nacidos en 1884, 1944 y 2004):
Un Mono ávido de saber. Se interesa por lo novedoso y no se cansa de adquirir nuevos conocimientos en un proceso continuo de perfeccionamiento. Es metódico, ordenado y disciplinado, lo que le permite superarse con óptimo rendimiento. Dotado de un espíritu colaborador, es sociable y simpático, muy adecuado para trabajar en equipo. Por su inteligencia y capacidad de trabajo, tiene posibilidad de dirigir un proyecto importante o ser ejecutivo de considerable categoría. Detesta los actos licenciosos e inmorales, denota bastante nobleza en su comportamiento político y social. Aunque en el fondo no deja de ser egoísta, cuida mucho su imagen. Tiene el defecto de ser precipitado y demasiado ambicioso en sus aspiraciones.
MONO DE FUEGO (nacidos en 1896, 1956 y 2016):
Un Mono inteligente y engreído. Su vida se basa esencialmente en la inteligencia y se caracteriza por la pasión. Independiente, lúcido, comunicativo, exquisito y caprichoso, tiene brillantes dotes intelectuales. Es perfeccionista, minucioso y paranoico, pone mucha imaginación y empeño en lo que piensa y lo que hace. La confianza en la propia capacidad y la firmeza de su voluntad lo llevan a ocuparse de una gran variedad de actividades que realiza a óptimo nivel. Es engreído y subjetivista, quiere rodearse de un séquito de admiradores. Adora tomar las riendas en la vida social, ejerciendo control sobre los demás. Es arbitrario, caprichoso, enérgico y desconfiado. Tendrá una vida emocional accidentada por su descabellada vanidad y el empeño perfeccionista.
MONO DE TIERRA (nacidos en 1908, 1968 y 2028):
Un Mono realista. Es moderado, serio, analítico y práctico. El elemento tierra enfatiza su estabilidad temperamental. Demuestra gran capacidad organizativa y aptitud para los trabajos financieros y administrativos. Es posible que no haya recibido educación superior, pero no por eso deja de tener un criterio acertado e incisivo. Es confiado, honesto y responsable, cualidades que lo destacan como la mejor candidatura para director de un proyecto o jefe del departamento de finanzas. Tiene gran debilidad por los elogios y ponderaciones positivas. Le irrita que sus méritos pasen inadvertidos ante los demás. Tiene una fuerte pasión por el amor auténtico, desinteresado y duradero. Desdeña las imaginaciones descabelladas y es reservado y conservador en su comportamiento amoroso.




