El Gallo y los Cinco Elementos

GALLO DE METAL (nacidos en 1921, 1981 y 2041):
Un Gallo testarudo. El Metal le confiere firmeza a la contextura de su voluntad y reafirma la elocuencia de su actitud en las discusiones. Es tenaz, consecuente e infatigable para alcanzar sus objetivos. Una vez concebido el propósito, lo llevará a cabo cueste lo que cueste. No hay nada que lo pueda refutar. Su testarudez se manifiesta sobre todo en el empeño para que acepten sus criterios, aunque sean excesivamente subjetivos y convencionales. Trabajador, brillante, animado y ambicioso, el Gallo de Metal confía en su poder e influencia sobre la opinión de los demás. En cambio, no está dispuesto a admitir su inferioridad y sus propios errores. «Aunque muere, tiene el pico duro.» El dinero lo atrae poderosamente y se esfuerza por conseguirlo. También está interesado en los problemas sociales y la reforma del actual sistema político.
GALLO DE AGUA (nacidos en 1873, 1933 y 1993):
Un Gallo intelectual. Demuestra tener extraordinarias dotes intelectuales y destaca sus refinados gustos artísticos, así como su amplio horizonte de conocimientos. Su elocuencia oral y su fácil expresividad para escribir le hace un crítico de talento. El Agua aporta flexibilidad a su carácter, convirtiéndolo en el menos testarudo y el más lúcido de los Gallos. Sabe como nadie poner en juego la iniciativa de los que le rodean para la consecución de su propósito. Su secreto del éxito no está en la obstinación de los esfuerzos propios, sino en la inteligencia de movilizar a las masas para obtener su objetivo. Es un artista en esquivar los obstáculos para no tener que combatirlos frontalmente, pero no por eso abandona el propósito de eliminarlos tarde o temprano. En este sentido es más bien flexible y estratégico, pero no un cobarde u oportunista.
GALLO DE MADERA (nacidos en 1985, 1945 y 2005):
Un Gallo noble. La noble ética de la Madera le infunde honradez, fe y generosidad, virtudes que le permiten despertar el respeto y admiración en los compañeros y amigos. Desinteresado, abnegado, colaborador y ordenado, tiene don de gente y gran capacidad de trabajo, pero le falta un poco de diplomacia y buen tacto. Porque al fin y al cabo conserva las peculiaridades de su especie: ser demasiado exigente con los demás, pidiéndoles ponerse a su altura y aportar el mismo rendimiento. Cuando se enfada, sus críticas son severas y despiadadas. Por eso, a veces las cosas se le van de las manos y le hacen fracasar en vísperas del triunfo. Por otro lado, como es precipitado y vehemente, sus esfuerzos suelen resultar contraproducentes.
GALLO DE FUEGO (nacidos en 1897, 1957 y 2017):
Un Gallo vigoroso. Tiene un carácter de fuego: entusiasta, nervioso, competente, concentrado e irritable. Puede ser un dirigente capaz, y es excesivamente severo: no tolerará ningún acto irresponsable, ni un mínimo error, humano. Independiente, precipitado y ambicioso, trabaja sin descansar y lucha con bravura. Detesta la pasividad, la indiferencia y el conformismo. Honesto y directo, combate airosamente la hipocresía y la infidelidad, siendo él un digno ejemplo de la sinceridad y la lealtad. Suele padecer de estrés, por falta del equilibrio emocional y la intensidad permanente del trabajo. No sabe cómo relajarse, porque su vitalidad ardiente lo impulsa a asumir compromisos y a desafiar nuevas metas.
GALLO DE TIERRA (nacidos en 1906, 1966 y 2026):
Un Gallo auténtico. El realismo que conlleva este elemento le plasma la autenticidad de su personalidad. Estrechamente ligado a la Tierra, es directo, franco, pragmático y serio. Odia la adulación, la lisonja, la grandilocuencia y los chismes. Ostenta gran sencillez y austeridad en su modo de ser y en su trabajo cotidiano. Trabaja infatigablemente para adquirir nuevos conocimientos, aprender otras aptitudes o tener experiencias en otras disciplinas profesionales. Es precozmente maduro, concienzudo, honesto y riguroso puede llegar a ser un excelente profesor, un misionero o un inspector. Detesta la ostentación y la hipocresía. Nunca sueña con un enriquecimiento repentino y mágico. Trabaja honestamente para ir mejorando su situación económica. La seriedad y el esfuerzo son dos estrellas que le guían la vida.