El Gallo en el amor
GALLO Y CABALLO:
Una pareja poco compatible. El carácter independiente de los dos crea frecuentes desacuerdos en su convivencia. El hombre Caballo necesita plena libertad y no se conforma con una vida restringida a la monotonía familiar. Se rebela contra la rigidez y austeridad de la mujer Gallo, mientras que ésta no aguanta la fastuosidad y la inestabilidad de él. La incompatibilidad les crea fuertes obstáculos en su vida afectiva. El hombre Gallo es celoso, no le gustan nada las relaciones de amistad de la mujer Caballo, pero le es imposible controlarlo. La mujer Caballo se aburre en casa y se siente asfixiada de las críticas del marido Gallo. Su convivencia es pobre en afecto y comprensión mutua.
GALLO Y CABRA:
Una pareja delicada. Por mucho que se esfuerce, el cariño y la atención que el Gallo le dedica a la Cabra queda muy lejos de lo que ella espera. La Cabrita sentimental y delicada se sentirá entonces desolada y desgraciada. El Gallo, absorbido por el trabajo, se agobia con el melodrama cotidiano, pero le es difícil ponerse tierno cada vez que encuentra deprimida a la Cabra. Si bien se estiman y se quieren sinceramente, necesitan profundizar un poco más la comprensión y ser más complacientes en los momentos difíciles.
GALLO Y MONO:
Una pareja de relaciones inconstantes. Son cómplices y enamorados cuando se sienten atraídos por la sensualidad, pero una vez acabado el romance, se distancian con frialdad e incluso con desprecio, debido a las contradicciones de su carácter. Las virtudes que tanto se admiraban durante el noviazgo pierden toda la magia y el encanto tras unos años de convivencia. En cambio, se miran con lupa los defectos que antes pasaban desapercibidos por completo. El Gallo es celoso, desconfía de la sinceridad del Mono, mientras que éste le hace travesuras picarescas o se burla de él con malicia.
GALLO Y GALLO:
Una pareja desafiante. Son interminables sus discusiones por los temas más insignificantes. Se irritan, se regañan y se echan las culpas, pero nadie asume ninguna responsabilidad. En el fondo, los dos son competentes y honestos. Podrían vivir con tranquilidad si no se tomaran en serio algunos sinsabores de la vida cotidiana. Parece difícil llegar a un tratado de paz puesto que los celos les encenderán las crestas del orgullo. Sostienen interminables querellas, incluso en los momentos de más ternura y complicidad, que son efímeros y muy intensos.
GALLO Y PERRO:
Una pareja que se fortalece por la confianza. La unión entre el Gallo y el Perro supone ciertas ventajas evidentes por la lucidez, la fidelidad y la honestidad del Perro, que se combinan estupendamente con la laboriosidad y el sentido analítico del Gallo. Pero es preciso que ambos presten atención a corregir sus defectos. De otro modo, la convivencia sería agobiante y desalentadora debido a la excesiva exigencia, la gallarda obsesión y la alienante minuciosidad del Gallo. Un buen control de sí mismos les garantiza mucha ternura y placer en la unión. Aunque el Gallo es muy celoso, tiene plena confianza del Perro, quien con su conducta da un digno ejemplo de fidelidad.
GALLO Y CERDO:
Una pareja armoniosa. La mujer Cerdo aguanta muy bien las críticas farragosas del hombre Gallo, comprendiendo que, pese a su prolijidad, tiene también buena intención y muchas cualidades admirables. El marido Gallo admira la gentileza, el realismo y la dulzura de su mujer. Se sienten satisfechos de la unión, a la que contribuyen decididamente la confianza mutua y la sensualidad. Se aprecian y se aman profundamente. El sentido pragmático los hace muy analíticos y tolerantes con los respectivos defectos. El hombre Gallo cumple religiosamente su papel de protector y tomará el liderazgo de la familia por su lucidez y responsabilidad. La mujer Cerdo lo apoya incondicionalmente, siendo una mujer simpática y una madre tierna.




