El Dragón en el amor
DRAGÓN Y SERPIENTE:
Una pareja satisfactoria. En hombre Dragón encuentra en la sutileza, la serenidad y el encanto de la mujer Serpiente su mejor aliento para su lucha. A la mujer Serpiente no le importa sustancialmente el despotismo del hombre Dragón, siempre y cuando se mantenga generoso para permitirle el confort y viril para garantizarle el placer sensual. Su magnetismo hipnotiza al vigoroso hombre Dragón, haciéndose respetar dignamente. Buena administradora de los presupuestos, la mujer Serpiente da estabilidad económica a la familia. Mientras el hombre Dragón se realiza en sus proezas descomunales, la mujer Serpiente disfruta de la meditación filosófica y la costosa cosmética.
DRAGÓN Y CABALLO:
Una pareja concesiva. El marido Dragón consiente a la mujer Caballo plena libertad para sus caprichos alegres mientras que el Caballo aguanta la soberbia prepotente del Dragón. En el fondo se atraen terriblemente y forman una pareja envidiable. La inteligencia y los hábitos mundanos del Caballo se acoplan perfectamente con el vigor y la nobleza del Dragón. Disfrutan los viajes y las amistades. Nunca les falta la imaginación en lo que hacen. Surgirán tensiones debido a la mala administración financiera del Caballo, que mantiene inestable la economía familiar. Tendrán que recortar muchos gastos superfluos de la vida social para equilibrar la balanza. Liberales en su vida afectiva, no son celosos y desconfiados.
DRAGÓN Y CABRA:
Una pareja delicada. La mujer Cabra es sentimental, delicada y hogareña. Requiere que la mimen y la consientan con afecto. Pero el hombre Dragón, absorbido en su cotidiana lucha por sus ambiciones, no puede dedicarle mucha atención. La Cabra se sentirá desolada. La soberbia del Dragón la hiere profundamente. El Dragón se sentirá también desilusionado porque no encuentra en la Cabra la solidaridad que necesita para sus causas. Cuando desaparecen momentáneamente los conflictos y la tensión, ambos experimentan intenso placer en sus encuentros amorosos. El hombre Dragón es generoso y viril, capaz de llevar a la mujer Cabra a un mundo lleno de goces sensoriales. Pero tienen gustos demasiado distintos y, lo que es peor, no se esfuerzan por una mejor perspectiva.
DRAGÓN Y MONO:
Una pareja alentadora. Positiva, algo romántica y muy inteligente, la unión entre el poderoso hombre Dragón y la graciosa mujer Mono les brinda inagotable vitalidad. Son animados, voluntariosos, sociables, cualidades que, sumadas a la inteligencia y jovialidad del Mono, les permiten lanzarse a la conquista de la felicidad común y realización personal. No se limitan nunca, más bien se alientan constantemente. Disfrutan de plena libertad y cuentan siempre con el afecto y solidaridad de su amado. Aunque la mujer Mono se porta mal de vez en cuando burlándose del hombre Dragón, éste sabe imponerse con entereza. Tienen plena confianza el uno en el otro y juntos son muy poderosos.
DRAGÓN Y GALLO:
Una pareja aceptable. Pueden llevar una convivencia tranquila si logran subsanar oportunamente ciertas fisuras que surgen a raíz de las diferencias temperamentales. El hombre Dragón se dará cuenta de que las críticas de la mujer Gallo, aunque son pesadas y profusas, encierran una gran lucidez analítica, que le sirven para orientar acertadamente sus acciones; mientras tanto, el Gallo verá la necesidad de restringir un poco su materialismo gracias al digno ejemplo de nobleza que le da el Dragón. Debido a su diferente filosofía de vida, asumen actitudes totalmente distintas frente a la realidad. Pero se respetan la independencia y el amor propio. Es una convivencia difícil por divergencias de opinión, pero bastante llevadera, ya que se complementan en sus aspectos positivos.
DRAGÓN Y PERRO:
Una pareja distante. Tendrán que superar muchas contradicciones para alcanzar un casi imposible equilibrio. Ambos son orgullosos, independientes y luchadores. Se desafían frecuentemente sin hacerse concesión en ningún momento. Muchas veces se sienten defraudados el uno con el otro, porque lo que necesitan encontrar en su pareja es justamente su deficiencia: la docilidad en el hombre Dragón y la rebeldía en la mujer Perro. Tendrán que hacer un enorme esfuerzo para alcanzar un buen nivel de comprensión. Sus relaciones afectivas están lejos de ser armoniosas.
DRAGÓN Y CERDO:
Una pareja estable. La mujer Cerdo apoya incondicio-nalmente las ambiciones del hombre dragón, calmando con realismo sus impulsos irracionales y tranquilizando con serenidad su espíritu rebelde. La humildad y la total entrega del Cerdo contribuye decididamente al éxito de la unión. El Dragón halla en su pareja la total solidaridad, sobre todo cuando está frustrado. Se colman de cariño, sensualidad y profundo amor. Disfrutan del hogar y la convivencia plenamente.




