El Cerdo en el amor
CERDO Y CABALLO:
Una pareja despreocupada. Ambos son sociables y buscan la mejor manera de disfrutar la vida. El Cerdo aprecia la imaginación y la inteligencia del Caballo, mientras que éste admira la flabilidad, el entusiasmo y la gentileza de aquél. Comprenden el valor de la tolerancia, nunca hacen nada que pueda herir a la pareja. Tendrán unas relaciones vigorosas, complacientes y fluidas. Se sienten satisfechos de la vida, sin excesivas preocupaciones por el futuro. Su lema es disfrutar todo lo que se pueda en el momento presente y no preocuparse por el porvenir.
CERDO Y CABRA:
Una pareja cariñosa y sólida. La alianza del hombre Cerdo, fuerte y generoso, con la mujer Cabra, tierna y dócil, es altamente gratificante, ya que ambos se sentirán satisfechos y realizados en el matrimonio. Se cuidan con cariño y se aman con pasión. La Cabra admira el infatigable espíritu de trabajo y la sencillez del Cerdo, al tiempo que éste adora el buen gusto y la refinada manera de ser de la Cabra. El Cerdo considera un verdadero amor la posesión de la Cabra, mientras que ésta lo tiene que frenar de vez en cuando para que el matrimonio no sucumba ante la mera sexualidad. Es importante que adquiera otras dimensiones afectivas y espirituales. Sólo así se renovará el amor con más facilidad.
CERDO Y MONO:
Una pareja que se respeta pero no se encariña. Se tratan como invitados, íntimamente cohibidos y distanciados. Falta ternura y pasión en sus relaciones sentimentales. El Mono es vanidoso e indirecto en sus manifestaciones amorosas, oculta su verdadero yo en sinuosas insinuaciones. El Cerdo no comprende este lenguaje y se desanima, sintiéndose frustrado. Si pudieran comunicarse y comprenderse mejor, sería una alianza feliz, ya que el Mono es inteligente y talentoso, al tiempo que el Cerdo es sencillo y trabajador. También en la vida afectiva podrán sentirse plenamente satisfechos.
CERDO Y GALLO:
Una pareja discordante. Es difícil que coincidan en criterios. Pasarán la vida discutiendo hasta los pormenores más insignificantes. El Gallo es criticón y perfeccionista, no tolera ninguna negligencia e irresponsabilidad, lo que le hace la vida imposible al Cerdo, ya que éste no quiere sacrificar el placer por el orden. Se sentirán desgraciados en el amor, porque el Gallo disfruta más de la imaginación y la fantasía que de un estímulo directo real, y el Cerdo se siente harto de los tapujos y la sinuosa psicología sexual del Gallo.
CERDO Y PERRO:
Una pareja de plena confianza. Aunque no comparten los mismos criterios en muchos aspectos, existe una total armonía en sus relaciones. La franqueza y la honestidad que caracterizan los dos seres constituyen la base de una convivencia pacífica y agradable. Son trabajadores, fieles y responsables. El Cerdo es impulsivo, gentil y bonachón, tiene buen apetito en todo. El Perro es valiente, generoso y perspicaz. Son buenos compañeros de colaboración, amigos confiables y sobre todo amantes fieles.
CERDO Y CERDO:
Una pareja hogareña. Se aman y disfrutan la vida amorosa intensamente. Son desenfrenados e insaciables en la demanda mutua, con una completa armonía en sus relaciones. Se comprenden muy bien y se perdonan los defectos. Son modestos y hospitalarios con los amigos, pero un tanto insensibles con las circunstancias. Les sobra entusiasmo y sensualidad, pero les falta orden y previsión del futuro. Son materialistas que experimentan gran placer en un hogar lleno de comida, cariño y, probablemente, de hijos. Pero uno de ellos tiene que aprender a ser más previsor, para evitar que se repitan los malos augurios contra su amor y su felicidad.




