Talismán protector del conductor
El término «Telesma» se refiere a la influencia psíquica y energética a distancia.
Por tanto, la palabra talismán define aquél objeto u elemento que ha sido confeccionado con fines mágicos para producir determinado tipo de influencias a distancia.
Sabido es que las energías sutiles nos acompañan en las diferentes rutas efectuadas con nuestro coche, por tanto, será altamente interesante dotar nuestro vehículo de un elemento protector armonizado con nuestra energía, para protegernos en nuestros trayectos.
Materiales necesarios:
Un saquito verde esmeralda.
Un puñado de gravilla de carretera.
Un puñado de setas secas.
Una cartulina roja.
Dos dientes de ajo.
Una vela naranja.
Dos velas blancas.
Comenzaremos la confección de este poderoso talismán protector del conductor, en un día festivo a partir del ocaso del sol, en un lugar tranquilo y sosegado que tras entrar en relajación procederemos a visualizar nuestro coche. Cuando la imagen mental del coche sea bien clara, tomaremos las cuatro velas con nuestras manos, procediendo a colocarlas en el suelo, a modo de rombo, de forma que las blancas ocupen la izquierda y derecha de los vértices del rombo, la amarilla se encuentre en el vértice superior, y en el vértice inferior la vela de color naranja. Encenderemos las velas con tres cerillas diferentes. Una para las dos blancas y otras dos para cada uno de los restantes colores.
Cuando las velas se hayan consumido a la mitad (tiempo que habremos invertido en propiciar deseos de protección) colocaremos en el interior del rombo mágico el saquito, la gravilla y las setas.
Escribiremos en la cartulina nuestro nombre y dos apellidos, la fecha de nacimiento completa, el modelo del coche que conducimos y su número de matrícula. Una vez realizada esta lista, al pie de la misma, escribiremos la palabra «Protección». Con la ayuda de unas tijeras, recortaremos la cartulina circularmente de manera que todo lo escrito quede contenido dentro de dicha forma circular. Situaremos el círculo en el interior del rombo mágico, pensando nuevamente que se nos otorgue ayuda y protección.
Transcurridos unos minutos, depositaremos sobre el círculo de cartulina un poco de gravilla y unas cuantas setas, de forma que la cubramos totalmente. Una vez logrado, sellaremos este talismán con ayuda de las velas; cogeremos las velas blancas una por cada mano y las inclinaremos con suavidad de manera que la cera blanca cubra el anverso del círculo. Efectuado este proceso, con la mano izquierda sostendremos la vela amarilla reservando la derecha para la naranja. Las inclinaremos como hemos hecho con anterioridad y sellaremos con su cera el reverso de la cartulina.
Pasados unos minutos después del sellado, en los que nuevamente reflexionaremos sobre nuestra necesidad de protección, daremos por finalizado el ritual de confección del talismán que ya podremos introducir en el sa-quito acompañado de los dos dientes de ajo que anteriormente habremos marcado con una cruz cada uno, para que incrementen los efectos deseados. Seguidamente y para finalizar, colgaremos nuestro saco talismánico del espejo retrovisor o bien lo depositaremos en la guantera.



