Rituales básicos
A estas alturas el lector ya posee una ligera idea de algunas de las tendencias por las que se siente influenciado a través de las características de su coche, tanto por su colon como por su marca o bien por su forma de conducir.
Pero dejando a un lado todas estas facetas, casi adivinatorias, vamos a centrarnos en esta parte del libro con una serie de rituales, digamos de carácter básico, para un mejor funcionamiento de nuestro vehículo, de nuestro coche.
Se trata de una serie de sencillos ejercicios que debemos efectuar siempre adoptando un aire de compromiso con nuestro coche.
Pensemos que nuestro coche no es tan sólo una simple máquina a nuestro servicio. Es evidente que no se trata de un ser vivo, pero sí de un conjunto mecánico que se ve influenciado continuamente por una serie de energías sutiles, provenientes no sólo del conductor, sino de los pasajeros y aún más, de los otros conductores.
Por ello cada vez que realicemos un ritual o cualquier otro tipo de práctica lo haremos con serenidad y convencimiento, pero con el máximo de respeto, ya que la energía que pongamos en movimiento en estas acciones, de una u otra forma, acabará repercutiendo en nosotros.



