Ritual para crear un buen ambiente de conducción
Conducir no es un juego. A la vista están los numerosos problemas de tráfico en las grandes ciudades y las lamentables muertes que ellos ocasionan. Es cierto que muchas veces alguna persona se ve inmersa en un accidente y realmente no ha tenido culpa alguna, pero quizá si hubiera estado más relajada o sosegada, habría logrado salir indemne del mismo.
Con la práctica siguiente vamos a intentar que nuestro coche sea un remanso de paz, algo verdaderamente difícil cuando debemos estar pendientes de cuarenta cosas a la vez.
Básicamente, lo que buscamos es lograr que las tensiones ambientales o de uno mismo queden a un lado de nuestra conducción y, llegado el caso, que el mal humor
o los problemas, ya sean propios o de los pasajeros que transportamos, queden al margen.
Materiales necesarios:
1 Saquito de tela azul.
Una bola de algodón.
Un puñado de Ruda común.
Esencia de flor de Azahar.
Viruta de madera.
Antes de proceder a preparar nuestro coche con este saquito ceremonial y ritualizado que confeccionaremos, recomendamos limpiar bien el vehículo (ver el apartado a este respecto).
Para elaborar este saquito debemos colocar en maceración la Ruda común, que habremos picado muy fina e introducida en un recipiente de barro conjuntamente a la esencia de flor de Azahar. Por lo que se refiere a dicha esencia, recomendamos recurrir a un tienda esotérica especializada donde podremos adquirir una pequeña botellita.
Tras cinco días de maceración de la Ruda con el contenido de la botellita, mojaremos la bola de algodón (su tamaño debe ser algo más grande que un huevo de codorniz) en el contenido del recipiente de barro de forma que se impregne bien. Seguidamente tras escurrirlo un poco, le dejaremos caer por encima virutas de madera para que se enganchen a él. Realizado este proceso llenaremos con virutas de madera el saquito, después introduciremos el algodón y otro puñadito de virutas de madera.
Cerraremos la bolsa y la sostendremos entre las manos en actitud de relajación, intentando transmitirle nuestros mejores deseos de amor y de paz. A continuación podremos guardar el saquito en la guantera o en otro lugar en el interior del coche, de forma que funcione como un ambientados
Nota: Debemos guardar el líquido de la maceración un máximo de treinta días por si en este período deseamos cambiar el algodón impregnado por otro. Pasado este tiempo procederemos a una nueva maceración.



