Remedios para encontrar aparcamiento
En las grandes ciudades cada vez resulta más difícil aparcar, de manera que cuando deseamos encontrar un hueco en el que dejar nuestro coche, muchas veces terminamos por desesperarnos, estacionándolo entonces en segunda fila o doble línea, con el consiguiente riesgo que esto supone. La tradición de la denominada Magia Moderna partiendo de la base que encontrar aparcamiento es una cuestión de azar, nos brinda diferentes remedios, muchos de ellos curiosos para obtener un buen agujero para poder aparcar.
1.- Remedio gitano:
«Cuando quieras guardar segura tu carreta, escupe sin mirar a la cuneta». Este dicho popular procedente de los gitanos rumanos, refleja un curioso acto mágico que al parecer efectuaban esas gentes cada vez que buscaban un nuevo asentamiento para sus carromatos. Según la tradición, el hecho de escupir entre tres y cinco veces en las orillas del camino tomado, era sinónimo de la posesión de aquel lugar y por tanto, de una estancia agradable y segura. Le sugerimos que al empezar a buscar un lugar, efectué el procedimiento gitano.
2.- Sistema del arroz:
A los conductores que deseen encontrar aparcamiento con facilidad, deben proveerse de una bolsita pequeña
llena de arroz. Al entrar en la calle en la que desean estacionar su coche, deberán tirar poco a poco los granos sueltos, para que éstos fertilicen la intención del conductor. Posiblemente a la segunda vuelta, como por arte de magia, encontraremos un hueco en el que dejar nuestro coche.
3.- Técnica del mudra:
Al igual que en ocasiones anteriores, justo al empezar a buscar aparcamiento, procederemos a realizar un mudra con la mano derecha. Para ello doblaremos los dedos anular y corazón hacia el interior de la mano y juntaremos las yemas del meñique, índice y pulgar mientras pensamos en encontrar aparcamiento y señalamos con la mano los lugares por los que pasamos.
Nota: Si es usted zurdo, dado que su energía múdrica estará concentrada en el otro hemisferio, efectúe esta posición de poder con la mano izquierda.
4- Remedio del manirá:
De todos es sabido que los mantras son repeticiones metódicas de una serie de palabras de poder. De entre los numerosos y variados métodos de pronunciación y combinación de las sílabas, aconsejamos el mantra «IEP» que debemos pronunciar de forma continuada, rápida y armoniosa, sin alargar lo más mínimo las letras y teniendo la precaución de acompañar cada una de sus pronunciaciones con un giro de cabeza a izquierda y derecha, o en su defecto, hacer que nuestros ojos miren primero a la izquierda y tras el siguiente «IEP» a la derecha. IEP. IEP. IEP. IEP. IEP, etc.



