Las obsesiones, los apegos no superados, los miedos, los rencores y complejos, se convierten en fantasmas personales que habitan en nuestra psique y se manifiestan cuando menos falta hace.
Para que se disuelvan en la sombra del tiempo al que pertenecen, realiza este ritual enfocado a potenciar la fuerza de voluntad y la propia confianza.
Necesitas:
• Una vela roja
•Algunos frutos secos
• Un trozo de cartulina y un lápiz
•Un plato
Comienza recortando la cartulina en forma de anillo circular ancho, de manera que se ajuste al interior del plato, y dejando un hueco en el centro para colocar el porta-velas.
Piensa en los “fantasmas” que quieres alejar y elige un fruto seco por cada uno de ellos. Los frutos pueden ser del tipo de las ciruelas de California, higos, dátiles, pasas e incluso trocitos de calabaza dulce. Dibuja un pequeño círculo en la cartulina para cada fantasma elegido y escribe dentro la palabra adiós seguida de lo que quieras que desaparezca de tu vida. Por ejemplo, adiós al miedo a hablar en público. Después enciende la vela dedicando unas palabras al Arcángel San Miguel para que te ayude a vencer tus temores y apegos igual que él venció al dragón.
Ve comiendo los frutos despacio uno por uno con la convicción de que esta vez sí vas a digerir y eliminar esos lastres en tu vida. Y una vez que acabes y la cartulina esté libre de frutos, levántala del plato y ve quemándola en la llama de la vela que dejarás encendida hasta que se acabe.
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