La inconstancia propia de los nativos de este signo puede causar estragos en las personas que comparten con ellos su vida sentimental. Al principio se muestran tan apasionados y entusiastas como pocos amantes lo saben hacer. Pero mantener un nivel anímico moderadamente estable no es el fuerte de Géminis.
Lo más probable es que tras un apasionante idilio, el nativo de este signo dé un giro de ciento ochenta grados a su vida y arrastre a su pareja por extraños derroteros que, a veces, nada tienen de románticos.
Volver a Géminis
Volver a Signos de Zodíaco




