Como amigo es más fiel de lo que aparenta. En el fondo le gusta proteger a la gente que quiere, y es muy capaz de pelearse por ellos. Pero como no tiene pelos en la lengua, suele decir verdades como templos y a la vez poner el dedo en la llaga con frecuencia. Con Escorpio no se puede esperar una relación de igual a igual, y mucho menos desinteresada.
En el hogar el Escorpión manifiesta un deseo de independencia atroz. De joven, no suele colaborar en las tareas domésticas y siempre tiene mil estrategias para justificar su dejadez. Como progenitor puede ser duro e implacable, pero también sabe comprender a sus hijos a un nivel que otros padres ni siquiera atisban. Eso sí, Escorpio siempre ejerce un control muy sutil sobre el ambiente, y sabe construir un muro a su alrededor para mantener a los suyos al margen del mundo.
Escorpio no tiene término medio, o se le tiene de su parte o se es su enemigo. En el trabajo hay que ganarse su confianza para que demuestre que es un fuera de serie, porque normalmente prefiere hacer lo mínimo para cubrir expediente. Únicamente le interesa su sueldo, y a no ser que se le prometan enormes ganancias, o que su trabajo sea emocionante, no se esmerará demasiado.
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