La fuerza de la mente consciente escapa en numerosas ocasiones a la mano de este nativo. La fuerte y concentrada inteligencia de Escorpio rápidamente puede comprender lo importante que puede ser para él contar con un ideal o propósito de vida, que por supuesto pueda ir modificándose con el paso del tiempo, pero que siempre sirva de norte a la hora de orientar todo su potencial.
Por lo general los ideales y las fantasías de este nativo ofrecen satisfacciones a muy corto plazo. Suelen ser por tanto bastante elementales y primarias, dando prioridad a lo que le dicte su intuición y lo que su psiquismo indique. Ir un poco más allá es el gran reto y para ello hay que usar primero la imaginación, que en el caso de Escorpio suele ser por lo general bastante oscura y amenazante. Enfrentarse cara a cara con la fuerza instintiva que mora en el interior de este signo pueden parecer palabras mayores, pero es la única manera de poder crear un mundo de imaginación personal que ayude a crear una ilusión y una fantasía que den pie a un ideal digno por el que luchar.
La morbosidad y lo prohibido manejan el subconsciente de este signo que por lo general se ve enfrentado a una serie de imágenes interiores que han sido vetadas tajantemente por la sociedad. De ahí el gran conflicto de este nativo que sabe que los demás intentarían avergonzarle si de alguna manera conocieran lo que hay en su interior, cuando realmente lo que allí se encuentra es uno de los tesoros naturales que secretamente mueven el mundo. Si el nativo de este signo es capaz de vencer el complejo que siendo muy niño le creó la incompatibilidad de su mundo interior con el mundo social, seguramente nos encontraríamos ante uno de los seres más elevados y refinados de todo el Zodiaco.
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