Aunque se considera como magia positiva ello no indica que la magia negra sea negativa, al menos en el sentido de buena y mala, del mismo modo que blanco y negro, día y noche, masculino y femenino son cosas diferentes pero complementarias.
La magia blanca se practicaba ampliamente en Eleusis, una antigua ciudad de Grecia, situada a 15 Km. de Atenas y que fue considerada como una ciudad sagrada. Allí estaba el santuario dedicado a Deméter (Ceres), en el cual se celebraban los llamados misterios de Eleusis. Deméter es la diosa griega de la naturaleza y la fecundidad, hija de Cronos y Rea, y cuyo nombre deriva de Madre de la Tierra. Ella representa la tierra cultivada, la que proporciona alimento a los hombres, especialmente trigo, y su figura es estudiada intensamente en la religión griega de la teogonía.
Deméter tuvo una hija de su hermano Zeus, Core, de la cual se enamoró Hades, el dios de los Infiernos. Un día la joven fue raptada y arrastrada al reino de las sombras, y sus gritos alertaron a Deméter, que durante nueve días y nueve noches recorrió el mundo en su busca. Desalentada por su fracaso, y después que Helios le contara la verdad, se marchó del Olimpo y adoptó la forma de una anciana, llegando en su vagar hasta Eleusis, en donde fue contratada por el rey Céleo como nodriza del pequeño Demofonte. La leyenda termina con la subida de Deméter, durante la primavera, a la Tierra, a través de la savia de los árboles, cubriendo la tierra con un manto vegetal y haciendo que las semillas germinasen.
Junto a estas prácticas, que se extendieron a los griegos, egipcios, romanos y celtas, las prácticas judías estaban relacionadas con la Cabala e inspiradas en el Talmud. Los cristianos también utilizaban la Cabala como sistema para interpretar los textos sagrados, y muchas de las ceremonias de aquella época se conservan aún hoy durante los rituales de la magia blanca.
Su mayor auge lo tuvieron durante el siglo XIX, en el cual salieron a la luz numerosas asociaciones que hasta entonces estaban secretas, fundándose varias escuelas y fraternidades, derivadas esencialmente de otras medievales en su momento prohibidas.
El estudioso o el interesado podrá practicar cualquiera de estas ceremonias, sin que el origen sea realmente importante, pues todas emplean sistemas similares y lo más importante es la dedicación, la erudición y los resultados. No obstante, para llegar a unos buenos resultados es necesario aprender astrología, numerología, metafísica y alquimia, pues estas ciencias aportan ciertos conocimientos que no se pueden adquirir de otro modo.
Las palabras son importantes en la magia blanca, lo mismo que en la mayoría de las técnicas esotéricas, así como las combinaciones numéricas, los símbolos, la luz y los sonidos.
El ritual puede ser muy cerebral, científico e investigador, aunque también es frecuente que se encuentre con grupos que prefieren la espiritualidad y el contacto con ángeles o entes benéficos, sin olvidar el contacto con la naturaleza. Obviamente no habría magia si no estuviera todo adornado con sotanas y prendas especiales, instrumentos purificados y bendecidos, incienso, altares diversos, rituales de purificación y hasta comidas especiales y ayunos.
Al igual que en otras prácticas en donde se pretende el contacto con entidades del más allá, en el suelo se trazan círculos y diagramas diversos, en donde se supone se concentrarán todas las fuerzas que son llamadas. Si la secta está bien organizada, habrá un maestro, una bruja y muchos discípulos, así como los oportunos sistemas de graduación de los iniciados, hasta finalizar con una licenciatura en magia negra.
Todo el ritual persigue armonizarse con las fuerzas del universo, buscando unos objetivos elevados que ayuden a mejorar las relaciones humanas y la unidad. Entrar en un grupo así exige dedicación, esfuerzo y un profundo estudio de las leyes kármicas y de la filosofía en general.
Es importante seguir estas reglas para que toda práctica sea benéfica:
• No profanar nunca ni burlarse de ninguna religión y ni siquiera de los dioses de la mitología.
• No emplear objetos sagrados de otras religiones para degradarlos.
• Hay que evitar convocar o hablar con los demonios.
• Nunca se deberá emplear los sortilegios para hacer daño a nadie.
• Si un miembro quiere abandonar la congregación hay que dejarle ir libremente.
• Hay que moverse o bailar en la dirección de las agujas del reloj.
• No efectuar oraciones o llamamientos para venganzas ni actos de justicia.
• Las plantas medicinales o pociones que se empleen deben ser totalmente inocuas.
• Se pueden emplear fotografías u objetos de personas concretas para pedir salud o felicidad para esa persona, pero nunca para desear mal.
• El idioma empleado debe ser fácil de entender por todos.
Palabras de poder básicas
Esta oración supone la base para cualquier petición o deseo y el practicante solamente deberá cambiarla según su petición personal. Por ejemplo, cambiará el término realización por trabajo, dinero o amor, pues lo importante no es recitar las palabras exactamente, como si fuera una plegaria religiosa, sino la esencia.
1. Hay un poder (puede poner, añadir o sustituir por Dios u otro ser).
2. Y ese poder me permite realizar mis deseos (añada: de amor, trabajo, paz, etc.).
3. Y a mí (añada su nombre), que soy una parte de ese Poder,
4. Me corresponde lograr la perfecta realización de mis deseos de (añada: trabajo, amor...).
5. Para mi propio beneficio y el de los demás.
6. Y esto lo hago por propia decisión y con libertad.
7. Y así quiero que sea, ahora y bien.
ETERNA MAGIA
¿Por qué después de todos estos siglos de supresión y persecución, en que la magia ha sido difamada y ha dado lugar a toda clase de perversiones salvajes, hay todavía vatios miles de personas que todavía siguen con esta actitud inquisidora? El mismo hecho de su existencia después de todos estos años de persecución nos dice que hay algo aquí de inmenso valor que no puede obtenerse en ninguna otra parte. Si
estos valores pudieran obtenerse en cualquier otra parte, ¿por qué sus seguidores actuales tendrían interés en poner su vida en riesgo, tal como dicen que ocurre con la práctica de la magia? La respuesta, por supuesto para cualquier persona sensata, es obvia.
La primera de las mentiras, reminiscencia de comentarios antiguos, es que se está "vendiendo el alma al Diablo", para ganar poder, fama o fortuna. Esta enorme estupidez parece comprensible que sea divulgada por la Iglesia, pero ya me dirán qué peso verídico puede tener en quienes ni siquiera creen en el diablo.
El resto de la frase, sin embargo, es correcto, pues la magia, negra o blanca, persigue mejorar la calidad de vida de sus practicantes, ya que no tendría ningún sentido que la estropease; a este fin ya existen demasiadas cosas a nuestro alrededor que lo hacen gratuitamente y sin esfuerzo.
Una explicación más real
Las brujas entienden que este mundo mortal es meramente una sombra del real, el Mundo Mental. Todo debe existir en el Pensamiento, o el Mundo Mental, y luego se manifiesta en el Mundo Mortal. La primera lección que se enseña al recién llegado a la Destreza es cómo manipular esta realidad mediante el mundo del pensamiento para obtener algo concreto, incluso trabajos, posición social, dinero o propiedades que cubran las necesidades de la persona. La Destreza no tiene la idea filosófica de que ganar dinero es malo o sucio. Todo el mundo reconoce que hay que tener dinero, pues es el medio actual para intercambiar bienes o servicios. Es simplemente un sistema mundial para seguir efectuando trueque de un modo sencillo y controlable.
La magia quiere enseñar a las personas a conseguir todo lo que desean, aunque suelen avisar que la codicia no es parte del amor que igualmente tratan de inculcar. Para muchos es una manera de llegar a la perfección espiritual, pues sus maestros son conscientes de que el mundo está lleno de tensión, mentira y violencia; que en todos nosotros hay dolor y sufrimiento, y que la falta de humanidad es lo que ocasiona los conflictos, la competición y la codicia. En el momento en que alguien nos pregunta sobre los deseos para nuestra vida, simplemente lo solemos definir como "vivir bien". También añadimos que no queremos pasar hambre, después pedimos salud, y si esto está ya cubierto demandamos amor, seguridad, paz y serenidad en nuestras almas. Para abreviar, buscamos esencialmente cosas materiales, pues a través de ellas podremos llegar al bienestar espiritual.
La magia es uno de los medios disponibles para lograr todas estas cosas, y dependerá del método y la técnica empleados como lograremos alivio de nuestros sufrimientos y traeremos la felicidad a nosotros y a otros que la necesiten, consiguiendo con ello mayor sabiduría y perfección.
Se ha dicho que la alegría es la señal más segura de la presencia de Dios, pero cuando la magia explica que también es una gran escuela en donde se emplean todos los medios para hallar la alegría y la paz con nuestros semejantes, se la critica, tanto por el sistema como por el fin. La Destreza es un estilo de vida que se logra practicando intensamente sus principios y no un ceremonial sonoro o un juego intelectual para mentes inquietas o complejas. En la Destreza se busca primero la armonía dentro de uno mismo; luego la armonía con otros, y finalmente entrar en armonía con la Sabiduría más alta que gobierna toda la creación.
La Destreza no aporta trucos para ganar sabiduría y se enseña que el más sabio se reconocerá finalmente como el menos sabio y que la ayuda a uno mismo se consigue fácilmente mediante la ayuda a los demás.

