Elixir para aumentar el impulso sexual

Ingredientes:
1 trozo de carbón de encina. 1 cucharada de romero. 1 cucharada de salvia. 1 cucharada de canela en polvo. 6 cucharadas de miel. 6 cucharadas de agua de azahar. 15 cerezas. 15 moras. 15 frambuesas. 15 arándanos. Una pieza pequeña de maracuyá. 100 g de uvas pasas. 10 ciruelas pasas. 5 orejones al gusto. 1 palo de canela grande y recio. 1 pedacito de jengibre fresco. 1 pedacito de piel de naranja. 1/2 litro de vino de Oporto. 1/2 de vino moscatel. 1/2 de vino rancio o vino viejo. Un papelito o tela de color rojo. Un paño fino de algodón.
Preparación:
En primer lugar calentaremos la miel en una pequeña hoguerita formada por un carbón en el que habremos echado a quemar el romero y la salvia seca junto con la canela en polvo.
Cuando la miel esté líquida, la diluiremos con el agua de azahar y depositaremos el líquido en el fondo del caldero de barro cocido. Seguidamente añadiremos las frutas, tanto las frescas como las secas, y el jengibre.
Lameremos completamente el palo de canela y removeremos las frutas con ayuda del mismo mientras decimos las siguientes palabras:
«Que la pasión no me abandone nunca.
Que haga mis días y mis noches placenteras.
Que mis cinco sentidos se agudicen.
Que el sexo jamás muera para mí y sea cada vez
más correspondido y grato».
A continuación derramaremos sobre las frutas los tres tipos de vinos y seguiremos removiendo con el palo de canela mientras repetimos:
«Que mi cuerpo renazca y no conozca la fatiga.
Que resista los embates frenéticos de la pasión.
Que sea capaz de amar sin desfallecer una vez tras otra».
Tras decir estas palabras partiremos el palo de canela en tres pedazos. Uno lo depositaremos en el interior del caldero, otro junto a nuestra ropa interior y el tercero lo llevaremos siempre encima envuelto en un papel o tela de color rojo.
Taparemos el caldero y lo dejaremos reposar durante 9 días en un lugar oscuro, fresco y seco, cuidando de removerlo mañana y noche con nuestros dedos corazón e índice de la mano derecha. Pasado este tiempo, filtraremos la pócima con el paño de algodón exprimiendo con mucha presión todos los componentes sólidos.
El elemento líquido lo guardaremos en una botella de cristal opaco y preferentemente oscura cerrada con tapón de corcho y tomaremos una copita diaria después de cada comida principal. La parte sólida la enteraremos junto con el paño de algodón en el fondo de una maceta a la que plantaremos una planta de flores de aroma dulce.
Nota:
• Si no disponemos de los frutos citados, podemos sustituirlos por frutas silvestres preferentemente de color rojo.
• El maracuyá es una fruta tropical muy apreciada y conocida también como «fruta de la pasión».
• Reciben el nombre de «orejones» cualquier tipo de fruta secada al aire y al sol. Los más habituales suelen ser los de melocotón y los de albaricoque.
• El vino rancio, también llamado vino viejo, nunca debe dejar un sabor ácido o avinagrado.

